One Direction Novelas



Blog dedicado a publicar novelas (fan fictions) de One Direction. Soy @backforbritish y soy la autora y propietaria de todas las novelas que se publican en este blog.

( - TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS - )

SI TENÉIS TWITTER MANDADME UN TWEET DICIÉNDOME QUE OS AVISE CUANDO SUBA UN CAPITULO NUEVO.

Espero que os guste:

martes, 12 de noviembre de 2013

Forbidden - Capítulo 16

Nuestras respiraciones pesadas chocan por lo cerca que estamos el uno del otro, la tensión y la excitación aún es palpable en el ambiente que nos rodea haciendo que por unos instantes nos cueste, o por lo menos a mi, acostumbrarnos al no tener ningún roce. Era un placer tan intenso.
Harry tiene su frente apoyada en el hueco de mi cuello mientras descansa su peso en los brazos, marcando músculo ¿por qué tiene que ser tan sexy e irresistible?

- Harry... - Un suspiro sale de mis labios con su nombre, un suspiro de lamento.

Como me esperaba, Harry, no me responde y la habitación se sume en el silencio, tan solo se escucha las gotas contra el cristal y su respiración caliente y pesada. Me duele dejar esto así, mucho más de lo que creía porque pensé que tan solo sería un simple calentón, pero después de parar esto veo que no ha sido así, veo que algo más fuerte nos estaba atando y yo, por ser como soy, lo desato. Esto me va a pesar mucho, lo se, pero ahora no puedo continuar, pensará que estoy jugando con él y eso es lo último que quiero. Maldita sea, soy estúpida.
Bajo mi cabeza y la apoyo en su hombro mientras aprieto los ojos e intento retener las ganas de chillar o llorar, no se que es lo que me supera más. Sin duda la lucha que ha librado mi cabeza y mi corazón me ha dejado sin fuerzas y quien ha salido perdiendo he sido yo. De repente siento como Harry se incorpora y el miedo se apodera de mi, no quiero que me quite de encima suya, si lo hace estoy segura que romperé en lágrimas, ahora mismo necesito abrazarle, sentirle, resguardarme en él, aunque estoy siendo muy egoísta y Harry está en pleno derecho de quitarme de su regazo por ser una niñata. Pero mi sorpresa viene cuando, aún creyendo que me va a quitar, no lo hace, sino pone sus manos al rededor de mi espalda y me sujeta para que no me caiga. ¿Pero qué...? Oh. Corriendo subo mis manos hacia detrás de su cuello y lo retengo lo más cerca posible de mi, su torso caliente toca mi pecho descubierto menos por mi sujetador, su calor es tan reconfortante. Dios, no me ha quitado, me está abrazando, esto no puede ser así, le acabo de dejar a medias, tendría que echarme de su casa a patadas, no esto.
Lentamente quita las manos de mi espalda dejando un suspiro en mi cuello, sigue recorriendo mi cintura hasta debajo de mi ombligo y siento como desabrocha el segundo botón, queda uno.

- Samantha - Harry me llama la atención para que me incorpore y dudando como nunca antes, lo hago.

Suelto su cuello con el mayor temor del mundo ¿que pasa ahora? ¿no se supone que me estaba abrazando? Es tan confuso.
Nuestros seres quedan separados por el suficiente espacio que Harry necesita para desabrochar el tercer botón ¿por qué quiere quitarme la camisa ahora? ¿Qué va a hacer? Sin duda tengo miedo y estoy muy perdida, no comprendo la manera de pensar de este hombre, es sumamente complicado. Al tenerle tan cerca no puedo evitar observar su semblante serio e inclinado hacia abajo, es tan hermoso, tiene su habitual entrecejo fruncido, cual da un poco de oscuridad a la parte derecha de su cara, su nariz y su labio inferior recogen algo de luz antes de que esa oscuridad vuelva a aparecer justo debajo de este último. Harry desata el último botón y abre la camisa hasta dejarla caer al lado de mis muslos. Trago saliva muerta de nervios, no se que pretende con esto.

- ¿Que pasa Harry? - Le pregunto mientras él pasa las yemas de sus dedos hacia arriba y hacia abajo de mis muslos.
- Eso lo tendría que preguntar yo - Sigue teniendo la cara algo inclinada hacia abajo, pero sus ojos verdes están conectados con los míos haciendo que el nudo de mi pecho tire hacia abajo.

Intento ignorar su mirada pero él vuelve a sujetarme la barbilla para que le vuelva a mirar, joder, no me hagas decirte esto mirándote a los ojos, por favor, suplico internamente.

- Aah - Un sonido roto sale de mis labios, no se como empezar.

Niego con la cabeza mirando hacia sus labios, ojalá me estuviese besando en vez de hacerme un interrogatorio, pero supongo que es lo que se merece, una buena explicación. Respiro profundamente cogiendo valentía.

- Tú no... no sabes - Me paro unos instantes, hacer eso mirándole a los ojos no es fácil -. Tu no sabes lo que me causas - Al fin admito.

La mirada de Harry no expresa ningún sentimiento, diría que es de piedra si no fuese por el constante movimiento de su mano en mi muslo. Parece que no me va a interrumpir, quiere que siga hablando yo y esto no se me da bien.

- Harry, tú..., tú eres obsesión, nada más - Al decir esto siento como mi corazón empieza a acelerar más de la cuenta -. Yo no debería de... de hacer esto - Agacho mi mirada, pero él la vuelve a levantar.

Me siento muy incómoda, necesito que él diga algo, pero se que no dirá nada.

- No eres alguien con quien me convenga estar, eres tan... - Me encojo de hombros mientras niego con la cabeza intentando buscar la palabra adecuada, pero no la encuentro -. No lo sé, eres tan difícil.
- No te conviene estar conmigo, sin embargo estas aquí - Él habla y hace que mi corazón explote.
- Porque no puedo dejar de lado ese sentimiento o lo que quiera que sea que me provocas.
- Yo tampoco debería de hacer esto - Mueve sus dedos hacia mi espalda y los cruza.

Suelto una carcajada en un suspiro.

- Claro, como siempre esto es un error, esto se suma a la lista de cosas que no deberían de haber pasado, ¿no? - Digo enfadada e intento separarme de Harry.

Me remuevo de sus brazos y me bajo hacia el suelo, corriendo él me sigue y me coge de la muñeca para hacer que me gire.

- No hemos terminado de hablar Samantha - Dice él con tono serio.
- Me da igual Harry, no quiero seguir perdiendo el tiempo, siempre soy yo la que da explicaciones y tú nunca me das una si quiera - Ahora mismo estoy empezando a enfadarme mucho.
- ¿Y por qué habría de hacerlo? - Su entrecejo se marca más.
- Porque es lo que me merezco ¿Quizás? - Siento como la sangre me hierve.
- ¿Cómo? - Abre los ojos como platos alzando la voz -. Yo no te pedí que te acercaras a mi, es más, te dije que no lo hicieras.

Ahora soy yo la del entrecejo fruncido, estoy tan enfadada con él que me estoy imaginando lo agusto que me quedaría si le diera una bofetada.

- ¿Y te crees que no lo hice? ¿Te crees que no lo intento? - Alzo más la voz.
- No me chilles - Él la alza más mientras se acerca a mi.
- No lo hagas tú imbécil - Me tiene acorralada entre la pared y él.

Mi pecho sube pesadamente por la gran impotencia que siento ahora mismo, quiero irme de aquí.

- ¿Pero quién te crees Samantha? - Me señala con la mano -. ¿De verdad piensas que dejándome con el calentón,  chillándome e insultándome vas a conseguir mi respeto o si quiera algo de mi? Estas tan equivocada.

Acaba de pegarme un tiro entre ceja y ceja, esto que me acaba de decir me ha dejado muerta. Yo no lo hice a maldad, nunca quise dejarle así, nunca. Siento como la vergüenza y la angustia se apoderan de mis sentimientos, claramente siento ganas de llorar, pero no quiero hacerlo delante de él aunque no lo voy a poder retener por más tiempo.

- Yo no lo hice con esa intención Harry - Chillo mientras las lágrimas caen sobre mis mejillas -. No soy una puta, no se si quiera como hemos llegado a estar haciendo esto, no se ni si quiera como pude meterme aquella noche en tu cama - Sus ojos se abren de par en par cuando me ve llorar -. Pero desde luego que ya no volverá a pasar jamás Harry.

Pelear con él me está dejando sin fuerzas y a la vez me está llenando de energía ¿Cómo es posible esto?

- Nunca - Repito mientras me seco las lágrimas y le esquivo para salir de la habitación.
- ¿Así es como resuelves tu problemas? ¿Huyendo de ellos? - Me está chillando, pero a la vez he sentido como la voz se le quebraba.

Me quedo fija en el sitio, no se si darme la vuelta y responderle con la primera grosería que se me pase por la cabeza sin pensar o seguir mi camino hacia la salida, que es lo que quiero hacer, pero por otra parte... por otra parte me duele tanto estar peleando con él, no tengo ni idea de por qué me pasa esto, debería ser fácil: irme sin mirar atrás y no volver a verle, olvidarle para siempre, pero hay algo que me impide hacerlo. Es lo que él dice, ''y sin embargo estoy aquí'' pero no se cómo he llegado hasta su habitación, yo no le buscaba o quizás inconscientemente si que lo hacía, me movía hacia aquí atraída como un imán a su opuesto, y por eso terminé el lago, él vive cerca, el podría estar ahí y lo estaba, y me encontró, y nos encontramos. Quizás se está apoderando de mi inconsciente.

- ¿Huir? - Me giro hacia él -. ¿Cómo tu lo hiciste la primera vez que nos cono... - Me congelo cuando me acuerdo de que él ya me conocía de antes, dios, son muchas cosas para asimilar y Harry no me quiere contar ni una -. ¿Cómo tu lo hiciste la primera vez que te conocí? - Recapacito.

Estoy jugando con fuego, lo sé, pero es lo único que tengo para decir, para seguir hablando con él, aunque sea discutiendo, porque no me quiero ir de su lado.
Veo como su figura se tensa ante mi.

- No sabes de lo que hablas Samantha, así que mejor cállate - Termina la discusión y cruza la habitación por delante de mi para salir de ella y dar un portazo que me hace estremecer del susto.


Y quien ha terminado huyendo de los problemas ha sido él. Respiro profundamente a la vez que cierro los ojos, la presión oprime mi pecho de una manera muy fuerte, siento la necesidad de llorar, pero estoy seca, completamente seca e infeliz, como una flor marchita. Harry supera mis fuerzas.

Me saco la camisa de Harry y la deposito en su cama, me visto con rapidez gracias a que mi ropa se ha secado con rapidez, aunque aún siento zonas algo húmedas, pero no me importa, con tal de salir rápido de aquí me da igual. Pero no me quiero ir así. Salgo del cuarto y me dirijo hacia la salida, mirando a cada lado buscando a Harry, pero no aparece y me estoy poniendo nerviosa, no creo que haya sido capaz de dejarme sola en su casa, no creo que esté tan loco. Creo que por aquí se va al salón, aunque siendo la casa tan grande no se si estoy yendo en la dirección correcta, de todos modos me guío por mi instinto, que por suerte no me falla y encuentro el salón y adentro a Harry de cara a la ventana, pero con la cabeza agachada entre sus manos, parece rendido, como yo hace unos instantes y sinceramente me está matando verle así.

- Me voy - Digo con el tono más tranquilo que tengo.

Él se da la vuelta rápidamente y me mira de arriba a bajo, quizás algo decepcionado por no verme como antes.

- Pensé que ya te habías ido - Camina hacia mi rodeando el sofá y apoyándose en el respaldo.

Me encojo de hombros y me dirijo hacia la puerta.

- Samantha, espera - Su voz me aclama y yo me aferro a ella como a mi último suspiro de vida -. No debería de hacer esto - Piensa sin querer en voz alta.
- ¿Qué pasa?

Respira profundamente antes de volver a mirarme, me encanta que me mire, mi corazón se derrite cuando lo hace.

- Te contaría todas y cada una de las cosas que quieras saber, pero no puedo.

Parpadeo mientras inspiro profundamente llena de sorpresa ¿Acaba de decir que me contaría las cosas que quiero saber?

- ¿Por qué no lo haces? - Digo más rápido de lo que creo.
- Porque no puedo, no tendría si quiera que acercarme a ti, no porque no quiera, sino porque no me dejan.

Acabo de sentir como mi corazón ha dado un brinco y no se si es porque acaba de confesar que no es porque no quiera acercase a mi o por el miedo de saber que no le permiten acercarse a mi ¿Dónde me estoy metiendo?

- Por eso - Sigue él -. Tienes que alejarte. Por eso tienes que hacer como si esto no hubiese pasado nunca.

***

Llevo justamente una semana sin ver a Harry desde aquel día en su casa... parecen siglos, más bien, parece un sueño, en aquel primer momento me sentía como si fuésemos a estar juntos para siempre, estúpida de mi.
Megan lleva viniendo a mi casa desde entonces, dice que estoy mala, pero en realidad tanto ella como yo sabemos que la causa de mi mal estar no es ningún virus, es Harry, pero ninguna lo quiere admitir por no recordarle, ni a él ni a las tantas preguntas que se amontonan en mi mente aún. Últimamente tengo demasiado tiempo libre, parece que la inspiración se haya evaporado de mi cuerpo, por lo cual no pinto, tampoco tengo ganas de salir al lago Doonen, aunque es una pena, pues ha estado haciendo sol todos estos últimos cuatro días sumado a un calor sofocante. La cuenta atrás para el fin del verano ha empezado y todos mis amigos están yendo al lago para disfrutar al máximo lo que sería nuestro último verano antes de entrar a la universidad, en un lugar paralelo sería yo la primera en bajar todos los días al lago y disfrutar de sus aguas cristalinas, en un lugar paralelo, dónde nunca le hubiese conocido, dónde ahora mismo, el nombre de ''Harry'' no me transmitiría tantos sentimientos al escucharlo, en un lugar paralelo dónde sus besos, sus caricias, sus miradas fuesen las de otros chicos, Harry no existiría.
Pero me he dado cuenta de que si viviese en aquel mundo, no me sentiría viva, porque yo necesito a Harry, porque lo único que deseo y quiero es tener a Harry. No otros mundos donde él no este.


[COMENTAD QUE OS HA PARECIDO ESTE CAPÍTULO AQUÍ O POR MI TWITTER @BACKFORBRITISH, POR FAVOR, ES MUY IMPORTANTE] [SI OS GUSTÓ Y QUERÉIS SEGUIR LEYENDO FORBIDDEN, MANDADME UN TWEET A MI TWITTER Y OS AVISARÉ CADA VEZ QUE SUBA UN CAPÍTULO NUEVO] [GRACIAS POR LEER]

sábado, 9 de noviembre de 2013

Forbidden - Capítulo 15

Intento retener mi boca cerrada y no dejar que se me caiga la mandíbula hasta el suelo ¿de verdad ha dicho lo que creo que ha dicho? Es el único que puede hacerme sonrojar en una milésima de segundo, es un plus que se le suma a la lista de cosas que me encantan de Harry, pero que a la vez odio. Quiero mantenerme serena, aunque pensar que él tiene en mente aquella noche, hace descontrolar mis nervios. Bajo mi mirada un poco y miro mas allá de él para situar mi vista en sus ventanales, así el hechizo de esos ojos verdes no me causarán ningún efecto.

- ¿Samantha? - Dice Harry con un tono serio.
- ¿Qué? - Respondo sin mirarle a la cara.
- Que odio cuando no me miras - Habla caminando hacia mi y poco a poco mi pecho va sintiendo la presión por tenerle más cerca de mi.

Noto como sus fríos dedos capturan mi barbilla, la gira haciendo conectar nuestros ojos verdes, aunque claro, los suyos son infinitamente más hermosos que los míos, son de un color que solo he visto en él y eso hace que su bello rostro sea aún más irresistible, por eso, justamente en el momento que los miro,  se que no hay vuelta atrás, he notado antes este pinchazo que mi corazón siente cuando me toca, me mira o me besa y se que no se irá hasta que no haga las tres cosas. Pero yo no puedo hacerlo. Recuerda que solo es obsesión, me dice mi subconsciente. ¿Y que hago yo si ahora mismo soy su marioneta?
Sus ojos hacen un detallado recorrido por mi rostro y siento su respiración pesada chocando contra la mía. Tengo que hacer algo para que esto no se nos vaya a ninguno de las manos, no es lo que me conviene. No sería lo correcto. Y no pienso dejar que así sea.

- ¿Puedo ir a cambiarme ya? - Digo fingiendo un enfado y rompiendo parte del hechizo.

Harry no dice nada, parece que está sumido en sus pensamientos y ojalá yo pudiese adivinar en cada momento lo que a este hermoso hombre se le pasa por la mente. Sería todo más fácil. Suelto una pesada exhalación al pensar en esto, lo que a Harry parece haber ayudado para reaccionar de una vez. Parpadea unas cuantas veces y me suelta llevando sus dedos con delicadeza de mi mandíbula al cuello y finalmente siento como dolorosamente ya no percibo su tacto cuando desprende las yemas de sus dedos de mi encendida piel. Mi cuerpo gime de placer ante él poniendo todos los bellos de punta, es tan solo un toque, pero aún así ese toque ha sido suficiente como para marcarme y encender más esa llama en mi. Para aumentar el deseo que le tengo. Mejor dicho, obsesión.
Harry se encoje de hombros mientras se da la vuelta, coge la mochila de cuero que había depositado en la cama y se dirige hacia la salida de la habitación.

- ¿Dónde vas? - Pregunto con dificultad al sentir ese nudo en mi pecho.
- A deshacer la mochila - Me responde sin dirigirme una mirada.

Me fascina la forma en la que pasa de un segundo a otro de caliente a helado, como ni si quiera me mira cuando le hablo. Esto no es normal, esta actitud no es de alguien cuerdo. Niego con la cabeza e intento alejar cualquier pensamiento de mi mente, ahora solo tengo que cambiarme, como pase más tiempo con esta ropa fría y empapada voy a coger un resfriado. Le sigo a la salida de la habitación, cuando él percibe que me tiene a tres pasos se da la vuelta y me dirige una mirada seria.

- ¿Qué haces? - Dice arrugando el ceño.

Odio que me dedique esa mirada, ni que fuese una niña de tres años a la que hay que regañarle por todo.

- Me voy a cambiar.
- ¿Y por qué te vas? - Vuelve a preguntar.
- Te lo acabo de decir Harry, me voy a cambiar - Intento controlar mi tono enfadado.
- ¿Y qué tiene de malo mi habitación para que no te quieras cambiar en ella?

Ni si quiera había pensado en que él me estaba dejando a solas para cambiarme, pero es así y me siento algo avergonzada, debería dejar de actuar por lo que me dicen mis sentimientos y razonar un poco las cosas, pero no soy así, nunca he sido de esa forma.
Harry intenta reprimir una sonrisa causada por mi confusión, lo consigue, pero yo puedo ver un rastro de ella mientras se da la vuelta y sale de su habitación cerrando la puerta.

- Si te asomas a la ventana corres el riesgo de que alguien te vea en bolas - Dice por detrás de la puerta y yo puedo imaginar como su sonrisa estúpida y adorable le adorna en estos instantes su cara.

Menos mal que no está en la habitación, no quiero volver a ponerme roja delante de él. ¿Pero cómo me va a ver la gente? Si desde su ventana tan solo se ve el lago y si, se ve parte de la orilla verde, al estar la casa levantada del suelo por unas grandes columnas por la parte contraria a la principal, pero no creo que me puedan ver desde tan lejos, necesitarían unos prismáticos o un zoom. Lo ha dicho solo para asustarme y casi lo consigue. De todas maneras me acerco hacia los ventanales y corro la cortina blanca de seda.
Me desvisto rápidamente, cogiendo mi pelo húmedo para que no roce mi espalda, eso me da mucho repeluco. Mi ropa interior no está muy mojada y doy gracias por ello, no me gustaría que se marcase a través de la camisa que me prestó Harry, suficiente espectáculo le di la última vez que me quedé con él como para volver a hacer un show. Me pongo la camisa de cuadros en tonos rojos y blancos, huele tan bien, es un olor que jamás antes había olido, no podría clarificarlo de otra manera: huele a Harry, es su aroma. Cuando me estoy abrochando los primeros botones por la parte de abajo caigo en la conclusión de que esta camisa fue la que Harry llevó el segundo día que le vi, cuando estaba arreglando la moto, su moto. Mierda. Mi cabeza se pierde en los recuerdos de aquel día... como esta camiseta dejaba ver sus brazos y su torso llenos de esos tatuajes dibujados en su gloriosa y bronceada piel, como me tocó de la misma forma, aunque más salvaje que como lo a echo ahora, igualmente sentí lo mismo, sentí pasión, esa llama quemándome, su respiración pesada, las ansias que tengo por besarle desenfrenadamente.

- Esa camiseta te queda mejor de lo que pensaba - Su voz áspera me revive del trance dándome un gran calambre por todo mi pecho de nuevo.

 Me giro al instante de oír su voz, aún siento como ese calambre va dando repeticiones, me ha dado un gran susto.

- ¿Que haces ahí? - Intento decir.

Desearía que por una sola vez me mirase sin esa cara seria, pero e de admitir que es sumamente sexy cuando la pone.

- Observándote - Dice mientras se separa del marco de la puerta y viene hacia mi.

Es el hecho de como me mira lo que incita mis nervios, tiene sus ojos fijados en mi cuerpo, me hace sentir como una presa difícil ante Harry, y no entiendo por qué, pero me encanta lo que me está provocando con tan solo una mirada. Abro un poco los labios para poder capturar más oxigeno cuando llega hacia mi.

- ¿Y por qué me observas? - Susurro mirando hacia sus labios, también un poco abiertos.
- ¿Por qué no habría de hacerlo? - Murmura.

En mi cabeza vuelve a librarse una batalla entre lo prohibido y lo que quiero hacer. Se que no debo acercarme, no debo si quiera mirar hacia sus ojos cuales son los que me incitan a querer hacer la mayor locura del mundo. No debería estar en su casa, con su ropa, con él y lo peor... no deberíamos de estar a solas en su habitación con puertas cerradas y cortinas echadas. Y que demonios, esto me encanta.
Las gotas de lluvia siguen chocando contra el gran ventanal, normalmente la lluvia me relaja, ahora ni eso.

- Bueno, me asustaste - Digo bajando la mirada.
- Lo siento - Dice mientras me sujeta la barbilla y me vuelve a levantar la cara fijando nuestros ojos -. Pero mírame Samantha. ¿Por qué no me dejas observarte?
- Porque me pones nerviosa - Susurro sin querer bajo el hechizo de sus ojos.

Suelta una sonrisa elevando la comisura derecha más que la izquierda. No puedo resistirme más, esto ya me hace daño.

- ¿Te pongo nerviosa? - Da esos dos pasos que nos separan sin dejar de sujetarme la cara ¿quizás tiene miedo de que la quite y no le mire?

Trago saliva mientras pongo mis dos manos en su abdomen, cuanto me gustaría que la camiseta cual llevo la tuviese él, así podría palpar su torso sin el maldito obstáculo de esta tela.

- Respondeme Samantha - Dice serio.

No puedo, mi respiración se vuelve pesada, los nervios atacan mi cuerpo sin piedad y yo me rindo ante ellos. Se fuerte Sam, grita mi subconsciente a pleno pulmón mientras sujeta el muro que se derrumba ante él.

- Si - Digo.
- ¿Cuanto? - Baja sus manos hacia mi estómago y yo lo aprieto hacia dentro por la electricidad que desprende su tacto.
- Algo - Susurro.
- ¿Y ahora? - Susurra mientras siento como desabrocha un botón, quedan dos.
- Algo más.

Deja de jugar con el segundo botón y quita su mano sin desabrocharlo. Dejo caer un suspiro mientras noto como coge mis muñecas y las sube hacia su cuello, cuando las suelta yo sigo hacia delante y engancho mis dedos por detrás de su cuello, puedo sentir sus rizos rozando mis manos, lo que me incita a enredar los dedos por ellos. Él puede sentir mi corazón bombardeando frenéticamente y solo se pone así por Harry. Puedo percibir perfectamente la respiración agitada de él en mis labios, si no fuese por su cara sería diría que está igual de nervioso que yo.

- ¿Estas nerviosa Samantha? - Posa sus manos en mi baja espalda y clava las yemas de sus dedos, un dolor extremamente placentero.
- Demasiado - No quiero fingir más, ni voy a actuar como debería, voy a hacer lo que quiero.

Veo borrosamente como sus labios susurran algo, pero no se que es lo que me quiere decir, está demasiado cerca de mi. Ahora que le tengo a centímetros, ahora que me abraza, ahora que siento su respiración en mis labios, ahora es justamente cuando confundo obsesión con un sentimiento más fuerte, peligroso y prohibido.

- No sabes las ganas que tenía de verte con esto - Susurra más alto para que yo lo pueda oír - Y no sabes las ganas que tengo de quitártelo.

Gimo como respuesta y él captura mis labios con los suyos a la vez que me sube encima de él. Dios, le estoy volviendo a besar, vuelvo a sentir como sus labios carnosos cuales saben a gloria moldean los míos a su antojo. Su lengua entra en mi boca y se enlaza con la mía inexperta. Mi pecho y barriga no dejan de recibir pinchazos, placer y mi adrenalina aumenta. Me siento como si estuviese bebiendo agua después de una larga sequía. Harry camina hacia su cama a ciegas sin dejar de besarme, choca contra uno de los cuatro poster de madera que enmarca su cama, lo que hace echar su pecho hacia delante y rozar el mío.

- Mmm - Gime en mi boca.

Y que gemido, dios mío, sin duda me acaba de encender más, mucho más de lo que ya estaba.
Se sienta en su cama conmigo encima y no deja de besarme, apenas se separa para respirar, coge aire de mi boca. No dejo de pensar en cuanto quiero oír otro gemido, en el calor de entre mis piernas y en cuanto desea quitarme esta camisa. Bajo mi pelvis para sentarme en su regazo, al instante siento como vuelve a gemir en mis labios mientras yo suspiro en los suyos y vuelvo a coger aire, no creía que pudiera encender tanto a Harry y lo sé por el bulto que retiene sus ajustados pantalones negros. Nuestros besos siguen intensificándose a medida que él empuja mi baja espalda suavemente hacia delante y hacia atrás contra su bulto. Harry coge el dobladillo de su camiseta y la saca por encima de su cabeza, mis súplicas se han hecho realidad, puedo tocarle sin ningún impedimento, es más, el quiere que lo haga. Esto está tan mal, pero sienta tan bien. Le empujo contra el colchón y me quedo sentada encima de él, volviendo a coger aire, necesito aire.


- Samantha - Gime mi nombre mientras mueve lentamente su pelvis y cierra los ojos.

Se lo que quiere por como ha suplicado mi nombre y no dudo en hacerlo. Empiezo a mecerme hacia delante y hacia atrás sobre él, el nudo de mi barriga tira hacia abajo sin cesar, es un placer tan inmenso, tan fuerte y adictivo. Él sube sus manos y se desata el cinturón muerto del deseo, hace que me levante un poco para bajarse la cremallera, observo sin vergüenza como su cuerpo se estremece mientras lo hace, y vuelve a bajarme ansioso por tener más contacto y así es, ahora tan solo nos separan las finas telas de nuestra ropa interior, este calor que nos envuelve es mucho mayor ahora, ahora le siento más duro debajo de mi. Harry se incorpora y empieza a besar mi cuello desde la base hacia la mitad a la vez que juntamos nuestras caderas y las separamos sin cesar. Mis gemidos resuenan por toda la habitación.

- Chilla - Dice con la voz más sensual que he escuchado en mi vida.

Y gimo su nombre mientras él mueve más sus caderas contra las mías. Es el mayor placer que he sentido nunca... Pero... esto no esta bien, no... no, no, no, esto no está bien. Esto no está bien.

- No - Separo sus labios de los míos dolorosamente.

Nuevo vídeo (Trailer) de Forbidden hecho por @_horansoul:



[COMENTAD QUE OS HA PARECIDO ESTE CAPÍTULO AQUÍ O POR MI TWITTER @BACKFORBRITISH, POR FAVOR, ES MUY IMPORTANTE] [SI OS GUSTÓ Y QUERÉIS SEGUIR LEYENDO FORBIDDEN, MANDADME UN TWEET A MI TWITTER Y OS AVISARÉ CADA VEZ QUE SUBA UN CAPÍTULO NUEVO] [GRACIAS POR LEER]

sábado, 2 de noviembre de 2013

Forbidden - Capítulo 14

Después de una gran charla con los invitados decido ir a la habitación, estoy muy cansada y no quiero seguir en el mismo lugar en el que están los padres de Harry, puede sonar estúpido por mi parte, pero de verdad que no puedo, la cara de Anne me recuerda demasiado a él, y si intento mantenerlo lejos de mi pensamiento, no puedo estar ahí con ellos.
Creo que esta noche me voy a quedar en casa, no tengo muchas ganas de volver al estudio, seguramente me pondría a dar vueltas por doquier como una desquiciada, no puedo estar sola tanto tiempo, eso me conlleva a pensar de nuevo en Harry. Agito mi cabeza mientras cierro la puerta del cuarto, intento mantenerlo lejos de mi mente pero no puedo. Es frustrante. 
Me desvisto rápidamente para acostarme con la duda de si podré conciliar bien el sueño, espero que esta noche no sea como la de ayer, o mañana no seré persona. Me pongo finalmente una camisa blanca y ancha, creo que es de mi padre y no tengo ni la más remota idea de cómo llegó a mi armario, tampoco me importa, y me la pongo, estar así es realmente cómodo. Salgo una última vez de mi habitación para ir al cuarto de baño y cepillarme los dientes. De pasada oigo a mis padres despidiéndose en la entrada con la pareja Twist, creo que son los últimos en marcharse, aunque no lo se del todo ya que estar en el piso de arriba me impide oír a la perfección. 

- Muchas gracias Amy, me ha encantado volver a veros - Dice Anne y termina con algo mas, pero no puedo oírlo del todo.
- Gracias a vosotros por venir y nos vemos pronto - Se despide mi madre. 

Hablan durante un par de segundos, ahora desearía ser invisible para bajar sin ser vista y oír parte de la conversación. Finalmente oigo como cierran la puerta y se alejan de ella, de vuelta al patio. Me pillo a mi misma imaginándome que Harry podría estar ahí, en la salida de casa esperándoles, pero claramente no es así y yo no debería estar pensando en él de nuevo. 
Termino de lavarme los dientes y regreso a mi habitación, cierro la puerta con pestillo, me tiro en la cama y me quedo fijamente mirando al techo blanco y liso. Me estaría mintiendo a mi misma si digo que no me gusta pensar en Harry, hay algo en él que me ha atrapado muy fuerte y no me suelta o quizás yo no quiero soltarme. Pero ha pasado todo tan rápido... en tan poco tiempo y es un sentimiento tan fuerte, raro y nuevo para mi que claramente me asusta. ¿Cómo pude llegar a estar metida en su cama y semi desnuda? Me tapo la cara con las manos ocultando mis mejillas sonrojadas mientras niego con la cabeza, segura de que no debí haber hecho eso, como tampoco debí quedarme en su casa aquel día, ya que como dice él ''eso se suma a la lista de cosas que no deberían de haber pasado'' y ahora sé cuanta razón tenía ¿por qué no pude hacerle caso desde un primer momento? Ahora me arrep... trago saliva inconscientemente cuando pienso en si me siento arrepentida, ¿realmente me siento arrepentida de todo? Bueno, de meterme en su cama semi desnuda si, pero lo extraño es que no me arrepiento de haber pasado mi tiempo con él, no me siento arrepentida de la sensación que me provocó la primera vez que miré a sus maravillosos ojos, tan verdes, tan grandes, tan hermosos..., tampoco me siento arrepentida de haber llorado delante de él, recuerdo como me paró antes de llegar a la puerta de su casa cuando yo me disponía a salir, fue un idiota por decirme aquella frase, está claro que no debería de haber pasado nada eso... Pero sin embargo él me cogió antes de yo poder salir, buscó refugio en mi en aquel momento y  yo me derretí cuando me besó por segunda vez. ¿Y si me quiere lejos por qué hace estas cosas?
Cuando pienso en su beso, siento que mi corazón va a explotar, siento que quiere salir de mi pecho y noto como mi pulso se descontrola. Samantha, para, dice mi inconsciente... pero no, no quiero parar, quiero seguir recordando como sus labios moldeaban los míos mientras me paso la yema de mi dedo índice por ellos, fue una sensación tan abrumadora y a la vez tan salvaje, no se como dos conceptos distintos pueden combinar tan bien, pero él hace que todo encaje. Suspiro mientras abro los ojos lentamente. Todo sería más fácil si obtuviera algo de él ¿por qué no puede ser un tío normal? Doy una carcajada sarcástica interna, si Harry fuese un tío normal seguro que no me llamaría tanto la atención, es decir, estoy obsesionada de él por sus secretos y por su físico, no por otra cosa o con otra cosa que tenga que ver con Harry, estoy segura porque sé que en cuanto pasen unos pocos días, y esas ganas de querer conocer sus secretos se hayan ido, ya no quedará ningún rastro de sentimiento hacia él, por eso sé que solo es obsesión.  
Ya muy cansada de darle vueltas a la cabeza el sueño me vence y caigo rendida a las altas horas de la madrugada. Y sueño con músculos tensos, con el viento enredando mi larga melena al aire y con el ruido ensordecedor de una moto que lentamente se va haciendo más y más fuerte, y más, y más y mi corazón se acelera y más, y empiezo a arrugar mis manos temblorosas en puños, mi boca se seca, y quiero despertar, y mi respiración se desboca por completo, y todo mi ser tiembla, el rugido de la moto descontrola mis emociones llevándolas al borde del abismo, y necesito agarrarme a Harry, pero él no está y siento miedo, y siento mucho miedo.

- ¡Ayúdame! - Me incorporo de un brinco en mi cama.

Mi boca seca aclama oxígeno por mi respiración descontrolada, tengo gotas de sudor recorriendo mis sienes, el corazón bombardeando todo lo fuerte que puede y las uñas haciéndome heridas en la palma de las manos. Temblorosamente palpo el interruptor de la lampara con mi mano derecha y mi habitación sale de las sombras para sumirse en una tenue luz.
Durante unos minutos me quedo quieta, intentando recuperar mi respiración y mi pulso por culpa de este sueño que más bien ha sido una pesadilla. El silencio es aterrador, aquella moto de mis sueños me había destrozado los tímpanos y ahora no se escucha nada. Respiro profundamente, intento controlar mis pensamientos pero no puedo, tengo demasiadas ganas de ver a Harry, ahora en este preciso instante. Necesito verle, es algo que no puedo controlar, ni si quiera sé por qué siento esto, no debería, no le conozco, él no quiere, pero es lo que siento ahora, sin razón de ser y es tan fuerte y necesario, si no lo hago me ahogaré de angustia. Alzo mis manos a la cara y me las paso hacia mi cabello con fuerza.

- Para, por favor, para - Me suplico a mi misma casi en un sollozo-. No puedes.

No quiero dormir más, no tengo sueño y no quiero estar aquí encerrada, necesito espacios abiertos, necesito aire, necesito salir. Me levanto de mi cama y voy a buscar el móvil que está en la mesa de delante de la cama, lo desbloqueo, miro la hora « 4:47 am » y vuelvo a resoplar, es muy temprano como para levantar a mi padre y que me lleve de vuelta a mi estudio, es muy temprano como para llamar a Megan y que me haga compañía, es muy temprano para todo, menos para mi. Aún así me da igual, no puedo estar encerrada por más tiempo, me voy a ir.
Me dirijo hacia mi armario y cojo los primeros jeans y la primera camiseta que veo, no reparo mucho en si combina o no, ahora mismo mi cabeza no puede pensar en otra cosa que no sea en luchar contra el pensamiento de querer ver a Harry, de necesitar ver a Harry. Me pongo los botines cuando llego al piso de abajo, ya peinada y aseada. Doy un último repaso a mi bolso: juego de llaves, móvil y cartera. Pienso en la posibilidad de subir al cuarto de mis padres cuando abro la puerta principal y el suave viento de verano choca contra mi cuerpo, pero no voy a hacerlo ya que si lo hago me atacarán a preguntas de por qué me voy a las cinco de la mañana y no me espero a que ellos me lleven. No quiero ser bombardeada a preguntas, por lo cual salgo y cierro la puerta con el mayor sigilo que puedo.
Mis pies se me llevan hacia algún lugar, como un imán atraído a otro, mientras yo pienso en miles de cosas, todas y cada una de ellas relacionadas con Harry.
Después de una larga caminata termino en el mismo sitio, termino en el lago Doonen. Se ver hermoso con esa luz del amanecer y cuanto más me acerco, más pienso que parece una obra de arte en vez de un paisaje. La luz anaranjada se funde con las aguas frías del lago, parece que hay un gran foco de luz en el medio por el reflejo del sol, voy a disfrutar de este momento, por como las nubes poco a poco cubren el cielo, sé que no va a durar mucho este paisaje. Me acerco unos cuantos metros más hacia la orilla y me siento en el suelo pedregoso. Quizás la próxima vez que venga podría traerme mi cuaderno para dibujar este lugar y tener un recuerdo eterno de como me sentí cuando estaba aquí.
Rebusco en el bolso mi móvil y los cascos, me los pongo y busco en mi reproductor alguna canción lenta, algo que me relaje, le doy al play y los armoniosos acordes de una guitarra empiezan a sonar, si este paisaje con esta música no me relajan no se que podría hacer entonces.
Los minutos pasan como si fuesen segundos cuando estás relajada, en todo este tiempo no he pensado mucho y quizás es la principal razón por la cual me gusta venir aquí, aquí me siento libre. Aunque no me puedo quedar mucho más tiempo, ya mismo va a empezar a llover y no quiero coger una pulmonía. Recojo mis cosas, meto el móvil y los cascos en el bolso y me levanto sacudiendo con las palmas de mis manos la parte de atrás de mis vaqueros, miro una última vez al lago y dejo caer un suspiro cuando me doy la vuelta y emprendo mi camino hacia mi estudio. O cuando pretendía ir hacia mi estudio, mejor dicho, porque mi cuerpo se acaba de congelar como si hubiese visto a un fantasma, mis ojos se abren y los siento húmedos, mi corazón se paró cuando mandó una descarga eléctrica por todo mi ser, mi respiración vuelve a ser irregular, muy irregular y mi boca se seca. Él, e-el, está justo delante de mi. 

- Harry - Digo inconscientemente en un suspiro.

Dios mío, es mucho más hermoso de lo que recordaba. Su pelo oscuro y revuelto está echado hacia atrás de la manera más sexy que pude imaginar, sus ojos serios y verdes son claramente visibles desde esta distancia, sus carnosos labios rosados están perfectamente dibujados en su rostro, lleva una camisa negra de tirantes dejando ver todos sus tatuajes a su al rededor: un corazón, tres clavos, un barco, una ''G'', una ''A'', las alas de las golondrinas asomándose por su camisa... y tiene más, aunque no soy capaz de verlos, sigo bajando por su deseable cuerpo, lleva unos pantalones negros ajustados y rotos por las rodillas y al final unos zapatos negros. Debe ser un ángel, un mismo dios ya que nadie humano puede verse tan hermoso como se ve él.
No deja de mirarme y ¿por qué no me dice nada?

- ¿Cuánto tiempo llevas ahí? - Bien, Sam, una pregunta para empezar, como a él le gusta, me dice mi subconsciente sarcásticamente. Algo dentro de mi me está quemando, tanto tiempo sin verle no es bueno para mi.

Lleva una mochila de cuero marrón colgada de su hombro izquierdo, me parece que él está aquí por algo y no por casualidad.

- ¿A que te refieres? - Su voz áspera se agarra en mi.

Quiero acercarme a él pero me da miedo, porque si lo hago, quizás el se aleje de nuevo. Aunque es lo que más me conviene, sería mejor que me marchase y no diese pié a mis esperanzas, esperanzas falsas, esperanzas enfermizas, por solo una obsesión.
Niego con la cabeza mientras me alejo sin darle ninguna explicación, él no las da, entonces yo tampoco tendría por que darlas. Me alejo y con todo el dolor de mi corazón, porque realmente deseaba verle y una vez que le tengo huyo. ¿Por qué todo es tan complicado? Esta madrugada me moría por verle y aún me muero por volver la vista atrás y quedarme toda una vida mirando su cara sería, pero las emociones que Harry me causa me superan, sé que no debería y por eso me alejo.

- Desde que te he visto - Harry alza la voz para intentar captar mi atención y desde luego que lo ha conseguido.

¿Desde que me ha visto? Me giro hacia él intentando encerrar a mi sonrisa que lucha por ser libre.

- ¿Y por qué no me has dicho nada?

Noto como las gotas empiezan a caer sobre mi piel, maldigo en silencio cuando miro hacia el cielo ¿justo ahora tiene que ponerse a llover?

- Vamos - Miro hacia abajo y para mi sorpresa Harry está casi a mi lado.

Siento un intenso calambre seguido de un hormigueo cuando él me coge de la muñeca y me tira hacia la salida del lago, oh dios, me esta llevando con él y no es un sueño. Mi corazón se desboca. El agua cae más fuerte que hace un par de minutos, menos mal que nuestros apartamentos están cerca y podemos refugiarnos en ellos. Pero antes de llegar a mi estudio, Harry, se para en su apartamento. Mierda, no, me niego a estar a solas con él, no.

- No - Me paro en seco y obligo a Harry a hacer lo mismo.
- ¿Qué haces, Samantha? - Se gira y me mira a través de su pelo empapado.
- Me voy a mi estudio - Respondo.
- ¿Cómo? No digas tonterías - Se gira y me arrastra hacia la puerta ignorando lo que le digo y el esfuerzo que pongo en soltarme de su agarre, aunque he de admitir que no pongo mucho ímpetu en liberarme de él.

Finalmente abre la puerta y nos metemos dentro, se que a partir del primer momento que ponga un pie en esta casa voy a ser su marioneta y eso es lo último que quiero. O si quiero.
Tira las llaves a un recipiente colocado en la mesa de la entrada y aún sosteniéndome por mi muñeca nos lleva hacia las habitaciones. Entramos en su habitación y ahí es cuando ya dejo de sentir ese hormigueo en mi piel cuando me suelta, pero eso si, la electricidad que causan nuestros cuerpos al estar juntos no se ha ido.
Harry abre el armario y coge una camisa a cuadros limpia.

- ¿Camisa o camiseta? - Pregunta él.
- ¿Qué? - Me giro para mirarle después de estar por unos segundos observando sus impresionantes vistas al lago.

Harry me tira una camiseta marrón y yo la cojo al vuelo ¿qué pretende con eso?

- No te vas a quedar con esa ropa empapada - Harry responde a mis pensamientos.

Mi corazón se hincha, se está preocupando por mi, o al menos es lo que me parece, así que me voy a aferrar a esto. Él se vuelve hacia su cama y se quita su camiseta, me muero por recorrer mis dedos por su pelo y por su piel mojada. No puedo dejar de mirar como los músculos se marcan en su espalda mientras se pone la camiseta, es tan sexy.
Me doy la vuelta para salir de su cuarto pero él vuelve a capturar mi muñeca y me detiene.

- ¿Dónde vas? - Esa arruga entre sus cejas vuelve.

No puedo decir que su expresión sea de enfado, mas bien, está confuso.

- A cambiarme de ropa - Digo.
- Puedes cambiarte aquí, Samantha, a mi no me importa.

Dejo escapar una suave carcajada irónica.

- No me voy a cambiar delante de ti - Aclaro la situación.
- Ya lo hiciste una vez, ¿recuerdas? - La sombra de una pequeña sonrisa pícara se dibuja en su rostro.


Forbidden | Trailer español

[COMENTAD QUE OS HA PARECIDO ESTE CAPÍTULO AQUÍ O POR MI TWITTER @BACKFORBRITISH, POR FAVOR, ES MUY IMPORTANTE] [SI OS GUSTÓ Y QUERÉIS SEGUIR LEYENDO FORBIDDEN, MANDADME UN TWEET A MI TWITTER Y OS AVISARÉ CADA VEZ QUE SUBA UN CAPÍTULO NUEVO] [GRACIAS POR LEER]

jueves, 24 de octubre de 2013

Forbidden - Capítulo 13

Sostengo la mirada enfadada de Megan con mis ojos, me da igual lo muy enfurecida que esté conmigo porque no le hiciera caso, ella tiene que comprender que si tan solo me dice que me aleje y no me da explicaciones de el por qué no puedo estar cerca de Harry, será muy difícil que yo le haga caso.

- ¿Explicaciones? - Megan pregunta con la mosca detrás de la oreja.
- Si, explicaciones, eso quiero ¿Por qué él es tan peligroso para mi? - Quiero saber.

Ella abre la boca para decir algo pero en vez de hablar coge una gran bocanada de aire mientras arquea las cejas.

- Es... es simplemente..., es solo que... - Intenta hablar, pero no puede.

Muy pocas veces he visto a Megan de esta forma, normalmente no tiene problemas para expresarse, nos parecemos en que ella también es de las que dice lo que piensa, pero al contrario de mi, no le importa si causa daño a la gente o no, así que, que intente buscar una buena frase para soltar me deja algo desconcertada. ¿Tan difícil es decirme que tiene Harry de malo?
Ella niega con la cabeza y yo dejo caer un suspiro, ya me acostumbro a preguntar y no obtener una respuesta, es a ese sentimiento de angustia es a lo que no me acostumbro.

- Es complicado - Al fin dice ella.
- Claro - Me quejo. - Complicado - Quito la mano de Megan de mi hombro y me vuelvo a dar la vuelta.

Su nombre pintado ya está seco, no puedo volver a pintar sobre él, ya me cargué suficiente el cuadro, la única opción que me queda es tirarlo y empezar de nuevo por mucho que me fastidie. La ira interna que siento es superior a mis fuerzas, con un simple paso en falso, ya sea mio o de Megan, puedo hacer o decir algo de lo que después seguramente me arrepienta. Megan lo sabe, sabe que está mas guapa con su boca cerrada, así que por su bien debe de mantenerla así.
Ver el maldito cuadro en el que llevo tanto tiempo trabajando destrozado por su nombre y esa marca roja... ¿En qué estaría yo pensando para hacer esto? En Harry, dice mi subconsciente y yo agito la cabeza para alejar ese pensamiento de mi. Me da igual que a Megan no le guste, a mi me gustaba, estaba bien, no debí de haberle hecho caso y debí de seguir como yo quise.
¿Pero y si yo quise destrozarlo?

- Megan, vete - Hablo antes de que ella pueda articular alguna palabra.
- Saman...
- ¡Que te largues, joder! - La interrumpo mientras me doy la vuelta y señalo a la puerta.

Megan se queda congelada, aun puedo sentir mi grito resonando en mi cabeza, me he pasado, pero ahora mismo me da igual, ya me arrepentiré más a delante cuando tenga cabeza para otra cosa, cuando Harry no esté dentro de ella.

- Vete con tu puto Harry - Sigo hablando con la respiración a mil. - ¿No era eso lo que querías? Pues ya lo tienes, ahora vete.
- Samantha no es... yo no quería - La veo frágil, pero eso no hace que me remuerda la conciencia.
- Que me da igual, Megan, que te largues - Le echo una última mirada y me alejo de ella hacia los ventanales abiertos para cerrarlos.
- Tan solo quiero que estés a salvo - Dice y yo siento como un leve pinchazo me recorre el pecho. ¿A salvo de qué?

Con la única persona que puedo sentirme de esa forma es con él y no se porqué solo me pasa con Harry. Cierro la última ventana y miro a través de ella, hace un espléndido día y puede que lo aproveche para ir al lago Doonen, hace mucho tiempo que no voy... desde la primera vez que conocí al ojo de mi problema, desde aquella noche cual conocí a Harry.
Me doy la vuelta y veo a Megan parada en el sitio mirando el nombre de Harry.

- Es frustrante - Digo.

Ella gira sus ojos hacia mi e inclina la cabeza hacia un lado, parece confundida por mis repentinos cambios de humor.

- Digo, querer saber algo y no obtener respuesta, es como una obsesión - Dijo eso ultimo sin pensar.
- ¿Y si es solo eso? Una simple obsesión - Responde.

Ahora soy yo la confundida, ¿cómo?

- Es decir - Ella prosigue. - Que te aferrases a él solamente por como es, por la sensación que te da.
- ¿La sensación? - Algo dentro de mi se enciende.
- ¿No eras tú la que siempre decías que necesitabas inspiración para pintar? Quizás solo sea eso, quizás era él quien te inspiró desde el primer momento y te aferrases tanto a él - Señaló rápidamente al cuadro. - Y caíste en una obsesión por eso.

Pestañeo un par de veces mientras trago saliva y me tenso. Tiene más sentido del que ella puede imaginar. Megan podría tener razón, esto que siento por Harry se podría llamar obsesión, ya que no es posible sentir esto tan fuerte hacia una persona cuando apenas le conoces. ¿Y si dejo de ser tan cabezota? ¿Y si paro por un momento y miro a mi alrededor en busca de detalles? Esas miradas, esos besos, esa intensidad, esa respiración agitada... todo era causa de una obsesión ¿Y si yo sentía que él me deseaba por que necesitaba sentir que Harry también me quería del mismo modo que yo a él? Tiene sentido, tiene mucho sentido. Él jamás ha sentido algo por mi, era causado por mi obsesión.
Sonrío melancólicamente, he sido una estúpida, debería de haberle echo caso a Megan, Parker y Harry desde el primer momento.
No siento nada por él, nada que no sea obsesión. Nada más, es eso.

- Es eso... - Digo en voz alta sin pensar.
- Es muy fácil caer en la tentación de alguien como Harry, Sam - Adelanta unos cuantos pasos hacia mi y me coge de la mano, siento como me la aprieta me sonríe, es para reconfortarme, sabe que estoy completamente saturada, me acaba de quitar el velo de mis ojos y esta nueva luz no es aún cómoda para mi. - Déjale, ni él te conviene, ni tú le convienes a él.

Se escuchan como los pájaros pían, resuenan por todo mi estudio y rompen el silencio. Miro más allá de los ojos de Megan, parece que necesite decirme algo más, pero por alguna curiosa razón yo no quiero que lo haga. Suelto su mano y camino lentamente hacia los sofás, ella me sigue, me alegra que no me hiciese caso cuando le dije que se marchase, en realidad no quería que lo hiciese y sé que si me hubiese dejado sola ahora estaría tirándome de los pelos.
Me acomodo poniendo mi cabeza en sus muslos y descansando los pies en el reposabrazos del sofá. Ella empieza a dibujar líneas con las yemas de sus dedos por mi cara: por mi frente, baja por mi parpado izquierdo lentamente, pasa mis pestañas y mi pómulos deslizandose hacia mi labio inferior y volviendo a ascender haciendo el mismo recorrido pero al contrario. Creo que intenta dormirme o al menos relajarme, Megan me conoce demasiado bien, tanto que sabe perfectamente en lo que estoy pensando sin necesidad de que yo se lo diga, tener una conexión así a veces me resulta incómodo, a veces no me apetece hablar de lo que me ocurre y ella tan solo mete el dedo en la llaga para sacarme información, ella dice que es por mi bien, pero aun así, no quiero remover mis problemas si no hay necesidad de hacerlo.
Sé que hay algo detrás de las palabras de Megan, parecía demasiado aliviada después de que yo asimilara que tan solo era una obsesión, o quizás yo le esté dando demasiada importancia al tema, ahora mismo necesito tiempo para saber que me ha pasado con él, por qué me obsesioné tanto y de una manera tan rápida... y si, y pienso que pueda ser porque quise buscar inspiración en él y Harry pareció ser lo que yo buscaba.


El estruendoso sonido que hizo una de las ventanas cerradas al abrirse de golpe y dar contra la pared me despertó de mi profundo sueño. Mi respiración es muy rápida, provocada por el sueño que acabo de tener, niego con mi cabeza mientras me levanto, no puedo volver a pensar en Harry, ahora no puedo.
La ventana abierta deja ver el cielo cubierto de nubes y chasqueo la lengua ¿no se supone que iba a ser un día soleado? Al menos no está lloviendo y no creo que lo haga en todo lo que queda día.... ¿En todo lo que queda de día? ¿Qué hora es? Introduzco mi mano izquierda en el bolsillo de mi pantalón y saco mi móvil, le doy a la tecla de desbloquear y mis ojos se agrandan al ver la hora ''19:42'', mierda ¿cómo he podido dormir tanto? Bueno... seguro que es porque ayer apenas dormí, me recuerda mi subconsciente.
Voy al baño para darme una buena ducha, necesito despejarme y las duchas han sido siempre uno de mis grandes aliados. Paso mis dedos por debajo del abundante chorro de agua, está caliente, perfecta. El agua masajea mi espalda mientras me quedo debajo sin moverme, estoy en mi elemento y me encanta sentir tanta paz. A la media hora salgo de la ducha, me visto con unas mayas negras, un jersey gris holgado y mis botines nike , ahora mismo solo tengo ropa informal así que no tengo más remedio que ponerme esto aunque no me importa, es muy cómodo. Me recojo el pelo en un moño alto y algo desecho para terminar. Camino hacia la cama, me tumbo y me estiro cuanto puedo, vuelvo a tener sueño pero sin embargo esta vez no puedo permitirme el lujo de quedarme en ella, tendría que ir a ver a mis padres, hace mucho que no les veo, pero como siempre ya que cuando me cogí este estudio fue con la intención de ver a vivir aquí y alejarme de ellos, puede sonar  muy duro pero es solo por la razón de que yo necesito intimidad a parte de que no quiero normas, ya soy mayor, no necesito el constante vigilo de mis padres, aunque aun así lo sigo teniendo.
Parker sigue teniendo mi coche en su taller, me temo que dentro de poco tendré que ir y preguntar por mi coche, espero que él no pronuncie palabra alguna sobre Har... sobre quien yo se, sería todo más fácil si hacemos como si nada, como si él no existiera.
Así que me veo obligada a caminar desde mi estudio hacia la casa de mis padres, por suerte solo se tardan unos quince o veinte minutos, cual fue la condición de mi madre, si me iba tenía que ser cerca.


- ¡Mamá! - Digo al entrar en el salón casa.
- ¡Samantha! - Ella grita desde el patio trasero.

Es raro que mi madre esté en el patio trasero, normalmente ese patio lo usamos para celebrar cumpleaños, aniversarios o algún otro tipo de fiesta. Dejo mi móvil encima de la mesa del comedor y me dirijo hacia el patio rodeando los sofás, de fondo escucho más voces y no son la de mi padre ni la de mi madre así que supongo que estarán reunidos. Alzo mi cabeza y mi corazón se para, los padres de Harry están aquí aparte de más personas a las que aún no conozco ¿pero cómo mis padres no me han avisado? Por unos minutos dudo en salir hacia el patio o volver a rodear los sofás, cosa que sería fácil hacer si no me hubiesen visto ni oído ya. Mi madre se gira hacia mi y me recibe tendiéndome una mano con una sonrisa.

- Hola mi vida - Me da un fuerte y reconfortador abrazo, muy reconfortador.
- Hola mamá - Digo contra su hombro mientras le devuelvo el abrazo.

Me suelto de su abrazo, pero ella no me suelta la mano y me lleva a donde están las demás personas reunidas, hay como tres parejas más aparte de la familia Twits, me presentan a cada una de ellas, yo no recuerdo sus apellidos y tampoco es que estuviera escuchando mucho, estaba con los cinco sentidos puestos, estoy alerta ¿y si él está aquí? Por ahora no le veo y es una sensación agridulce.

- ¡Hola Samantha! - Anne me recibe con una gran sonrisa y mi corazón se vuelca, se parece tanto a Harry.

Pero no, no puedo pensar en Harry.

- Hola Anne - Le saludo, al igual que a Robin.
- ¿Dónde te habías metido? - Dice mi madre.

¿Que dónde me había metido? Que irónico es responder esto delante de los padres de Harry... ¿Ellos sabrán algo acerca de lo que Harry realmente hace? Vienen recuerdos a mi mente de la noche en la que le conocí, como actuó delante de ellos y caigo en la conclusión de que no sabrán nada.

- En mi estudio, ya sabes, pintando - Aclaré.
- Cómo no, no he conocido a otra persona que le guste más pintar que a ella, se pasa las horas encerrada  - Mi padre se dirige a la familia Twits.
- Oh, como te comprendo - Habla Anne. - A Harry le pasa igual.
- ¿Cómo? - Digo más rápido de lo que realmente creo.
- Si, Harry es igual, pero él es con la fotografía - Aclara Robin.

¿Con la fotografía? Y de repente mi bombilla se enciende ¡Claro! Por eso es tan observador, tiene que ser por eso. Intento no reprimir mi sonrisa, pero no puedo, descubrir algo sobre su personalidad es mucho más motivador de lo que realmente pensaba... pero no, tengo que parar, me recuerdo a mi misma, porque todo lo que él me provoca es obsesión. Tan solo obsesión.

[COMENTAD QUE OS HA PARECIDO ESTE CAPÍTULO AQUÍ O POR MI TWITTER @BACKFORBRITISH, POR FAVOR, ES MUY IMPORTANTE] [SI OS GUSTÓ Y QUERÉIS SEGUIR LEYENDO FORBIDDEN, MANDADME UN TWEET A MI TWITTER Y OS AVISARÉ CADA VEZ QUE SUBA UN CAPÍTULO NUEVO] [GRACIAS POR LEER]

domingo, 20 de octubre de 2013

Forbidden - Capítulo 12

- ¿Vas a decirme que fue eso? - Pregunto apoyando mi cabeza en la puerta cerrada de mi estudio y agarrando su camiseta empapada, dejando ver la tinta oscura en su piel en forma de pájaros cuales podía ver el fin de las alas por encima del cuello de esta camiseta, un poco más abajo había dibujada una mariposa, me pregunto el porqué de una mariposa, me parece extraño y sexy a la vez, no sé como explicarlo pero curiosamente todo queda bien en Harry.

Suspira y se aleja de mi, vuelvo a sentir un gran vacío entre nosotros cuando mi curiosidad se apodera de mi boca y me obliga a decir estas cosas. Debería callarme, pero es demasiado difícil para mi, a de más, merezco una explicación de todo esto, es lo justo.

- ¿Harry? - Intento llamar su atención cuando va hacia los sofás que hay al lado del ventanal abierto, mi sitio favorito.

No recuerdo haber dejado la ventana abierta cuando vine por última vez... ¡Megan! Oh, dios, se me olvidó por completo llamarla, desde la última vez que estuvimos aquí no la he visto. Mi cabeza rueda hacia un lado pensando en ese encuentro, no fue uno de los mejores y en gran parte fue por su culpa. Aun sigo sintiendo presión oprimiendo mi pecho al recordar su broma pesada, decirme que se fo... bueno, que se acostó con Harry, no fue buena idea, pero quizás con quien más enojada pude estar en aquél momento fuese conmigo, ya que estaba sintiendo ganas de atacar contra su ser, contra mi mejor amiga, por el falso hecho de que se acostasen, cuando ella es lesbiana y yo bien sé que jamás se liaría con alguien como él... ¿Entonces por qué me puse de tal manera? Aquellas sensaciones vienen de nuevo a mi, muerdo mi labio inconscientemente y frunzo mi ceño al pensar que Harry no es virgen, porque seguramente no lo sea y no sé por qué, pero me siento angustiada al pensar así y en todas las tías con las que tuvo relaciones a lo largo de su vida, viendo lo hermoso que es seguro que ha debido de tener miles. No me gusta tener estos sentimientos, no sé cómo empezaron ni cuando y desde luego que no los quiero, quizás la principal razón de todo esto sea porque me da miedo sentirme así.

Dejo caer un suspiro mientras vuelvo a mirar hacia Harry que está de espaldas a mi, contemplando el oscuro paisaje lluvioso a través de mi ventana y me doy cuenta de que es muy observador.
Me encanta la oscuridad en la que mi estudio se funde, porque se ve gracias al gran ventanal precediendo todo el espacio abierto que compone este lugar.

- ¿Por qué no dejas de hacer preguntas simplemente? - Al fin dice Harry.

Sigue estando de espalda a mi, su voz es rasposa, más de lo normal, parece angustiado o esa es la sensación que me causa. Comienzo a andar hacia él a paso lento, no quiero meter presión, sé que esto terminaría muy mal si lo hago.

- Porque soy así - Respondo sin rodeos.

Harry da media vuelta lentamente, yo intento no elevar mi vista para no encontrarme con su ceño fruncido de nuevo, sé que lo tiene, aunque no lo mire, estoy segura de ello.

- ¿Nunca oíste que la curiosidad mató al gato? Deberías hacerle caso a ese dicho, limitarte a no preguntar, déjalo estar- Susurró en mi oído.

Su inquietante voz recorrió mi pecho explotando justo en el medio, mi boca está seca y yo intento con todas mis fuerzas no aparentar lo que estoy sintiendo, temor.
Cojo aire y lo suelo en una exhalación profunda, todo esto es tan complicado para mi ¿por qué? ¿Por qué a mi? ¿Por qué es tan peligroso?

- No intentes asustarme - Replico.
- No estoy amenazándote Samantha, es un consejo - Sigue susurrando.

Por un segundo le noto más cerca de mi cuello, pienso que me va a besar, pero no lo hace y yo me siento extrañamente decepcionada.

- Sabes que no puedes dejarme así - Digo inconscientemente.

Miro a Harry y como sabía su entrecejo está ahí.

- ¿Cómo? - Pregunta.

Y yo pienso en que dije esa frase porque quería ese beso en mi cuello en vez de una explicación. Agito mi cabeza y me separo de él, no puedo concentrarme si le tengo a tan pocos centímetros de él. Me dirijo hacia el ventanal y me paro a escasos centímetros.

- Ven aquí - Impone.

Niego con la cabeza muy a mi pesar, porque realmente quiero acercarme.

- Samantha - Me amenaza.
- No Harry, no voy a ir, no quiero seguir tu juego para que después me dejes sin explicaciones, si quieres jugar búscate a otra idiota - Digo sin pensar -. Ni si quiera sé para que has venido - Termino la oración para rematar.

¿¡Qué!? ¿Cómo he sido capaz de decir esto? Doy gracias a dios de que él esté aquí conmigo y no por ahí, nunca quise decir que no quería que viniese y me doy cuenta de lo estúpida que he sido al dejar que mis palabras salieran de esta manera. ¿Cómo podemos llegar a puntos tan extremos? Es decir, hace menos de diez minutos estábamos besándonos, y de verdad y justo ahora estamos peleando, o eso creo, ya que él no da muestras de enfado, no me replica, cosa que me asusta. Me doy la vuelta y él sigue parado en el mismo lugar que antes, pero me mira y esta vez sin el entrecejo, cosa que me pone realmente nerviosa ¿no se supone que debería de estar enfadado?

- Si intentas averiguar tan solo algo... - ¡No, no, Harry por favor, continua! Pienso, pero no lo hace, así que esta vez si que me acerco a él, parece confundido por la expresión de sus ojos, ya vuelvo a ver esa arruga en su entrecejo.
- Dilo Harry - Hago contacto visual con él. - ¿Qué pasa si intento averiguar algo?
- No sabes en lo que te metes, créeme - Me mira de arriba a bajo. - Esto no solo te involucra a ti, así que si te pasa algo no solo caerás tú, Samantha, déjalo estar.

¿Qué? ¿Cómo que no solo me involucra a mi? ¿Eso significa que yo y más gente estamos en esto ya? ¿O que puedo hacer daño a otras personas si intento averiguar?

- Sabes que lo haré y si no lo sabías... pues es lo que voy a hacer - Digo sin temor, o más bien dicho, ocultando el temor.

Siento como la respiración de Harry aumenta, acabo de tocar un punto peligroso en esta conversación, pero realmente no me importa si conseguir información es mi objetivo ya que si él no me lo va a decir lo averiguaré yo por mis propios modos.
Harry da dos pasos lentos hacia llegar a mi, se detiene justo en el momento que él puede sentir la punta de mis zapatos con los suyos.

- ¿Sabe... - Dijo tan deprisa y tan deprisa se paró. Tomó unos instantes para aclarar sus ideas mientras me miraba de la manera más ilegible que jamás he visto - Tienes razón, no sé ni que hago aquí.

Abrí la boca para decir que no se fuera, que se quedara conmigo, que lo sentía por ser una estúpida y por no callarme la boca, pero nada de eso salió de mis labios, me quedé congelada en el sitio mientras le miraba. ¿Por qué no puedo callarme y cuando quiero hablar me callo? Tan solo me pasa esto con él, me vuelve loca por la principal razón de que yo le dejo hacerlo y no sé la razón por la cual lo hago. Si supiera algo de Harry, tan solo algo...

Respiró profundamente y dejó caer su mirada, ¿quizás rendido? Agitó levemente su cabeza y volvió a levantar su vista hacia la mía.

- Adiós, Samantha - Da media vuelta y se dirige hacia la puerta.

Mi corazón se acelera a cada paso que Harry da hacia la salida, no quiero que se marche, no quiero separarme de él, me siento tan impotente al no poder gritar que se detenga y que no se largue. Mi boca abierta deja pasar mi descontrolada respiración, mis manos se arrugan en puños mientras mis sentimientos me consumen. Juro que voy a explotar.

- ¡Harry! -  Grito sin pensar.

Él se da la vuelta y yo siento como mi corazón manda un fuerte calambre al rededor de mi pecho, aumentando mi respiración, cuando le miro a los ojos. Siento miedo cuando se aleja y yo no suelo sentir miedo por nada, ni por nadie.
No deja de mirarme, se que debo empezar a hablar pero no puedo, mis palabras se amontonan en mi boca y no sale ni una.

- ¿Qué? - No percibo ningún tono de enfado y eso hace que mis músculos se relajen.
- ¿P-por qué has venido? - Digo como puedo entre este mar de confusión.

Aun entre las sombras veo que le pilló por sorpresa mi pregunta.

- Por ti... porque tú me pediste que lo hiciera - Habló.

Mi sonrisa aparece entre mi rostro temeroso, su voz me calma, su respuesta me calma pero a la vez él es la única persona que puede hacer que mi corazón explote. Llegar hasta estos extremos es para mi algo nuevo y claramente excitante.

- ¿De verdad? - Mi tono parece más desesperado de que lo creía.
- Seré de todo, Samantha, de todo menos mentiroso - Dijo seriamente.

Da media vuelta, agarra el pomo de la puerta, lo gira y la abre. La lluvia no ha desaparecido del todo pero cae en muchísima menos cantidad. Mi cabeza rueda hacia la pared blanca que tengo a mi derecha, no quiero ver como cruza esta puerta y se marcha por mi culpa, sentir tanta angustia viéndole marchar sería un detonante para mis lágrimas. Pasan unos segundos, mortales segundos, hasta que por fin escucho el portazo que Harry da al salir y me derrumbo cayéndome al suelo y abrazando mis rodillas ¿por qué tengo ganas de llorar otra vez? Soy un completa estúpida, estoy segura de que si yo hubiese mantenido la boca cerrada ahora mismo estaría con él, ya sea abrazada o no, pero con él, ahora no se cuando lo volveré a ver ni nada y sé que si le pido a Parker que me lleve con Harry me dirá que no, después de hoy dudo mucho que él quiera volver a hacer caso a mi súplica.

Suspiro profundamente mientras me incorporo. Siento como si mi cuerpo estuviera hecho de mármol,  me siento vencida por el cansancio, tanto físico como emocional.
Elevo una mano para cerrar la ventana abierta pero justamente en el momento en la que decido cerrarla la vuelvo a abrir, no solo esa, las abro todas, quedando solo la estructura de hierro que sujeta a las ventanas. Sigo dando gracias porque no tengo vértigo ya que las ventanas abiertas están a ras del suelo, dando sensación de caída. Mientras miro al lago, él, vuelve a mi: sus ojos, su mirada, su boca, su pelo, su voz, su respiración... Agito mi cabeza y me alejo de la ventana, cuanto más pienso en Harry más aumenta la presión de mi pecho.
Me tiro en la cama con la ropa puesta, estoy demasiado cansada como para quitármela o ya me la quitaré después cuando tenga ganas y esta sensación tan rara me deje, cual me deja sin fuerzas, literalmente y no quiero pensar que es Harry quien me hace sentirme así, porque no hay ninguna explicación, esto no pasa por una persona, no puede ser que esto me pase por él, no.

Abrazo mi almohada tan fuerte como puedo e intento no imaginar que es a Harry a quien quiero abrazar de esta forma, ojalá lo hubiese podido hacer ayer, cuando dormí con él, pero no lo hice, no pasó nada... Dios, ayer, aun no me creo que estuve en su cama, pensaba que después de todo esto se comportaría mejor, se ablandaría, pero no, dormir en su cama, ir a por él, verle, besarle... no significa nada para él. ¿Y yo hubiese querido que pasara algo cuando me dormí con Harry? Temo responder a esta pregunta. La anterior noche nos limitamos a dormir cada uno en nuestro lado de la cama, nos limitamos a darnos las espaldas y a dormir como dos extraños en una misma cama o quizás el no durmió, no me respondió a mis dudas así que no se si él realmente durmió conmigo o se fue nada más el sueño me venció.
Como lo está haciendo ahora, mis ojos se nublan inconscientemente y se cierran. Me duermo intranquila, con miedo, abrazando a una almohada para pensar que quien realmente está conmigo es Harry. Porque si, realmente quise que la noche anterior él me abrazara mientras dormía, porque si, estoy sintiendo algo muy fuerte por él y me da miedo.

***

- Sam, te digo que yo puedo ser tu musa - Megan habla muy risueña.

Me he levantado muy temprano, cuando miré el reloj eran tan solo las cinco y media, daba vueltas por mi cama pero no podía volver a conciliar el sueño, pensaba demasiado en todo así que hice lo que mejor se me da para dejar de pensar, que es pintar.

- Tu no vas a ser mi musa - Me río mientras me paso la mano por mi mejilla aliviando mi picor y sin querer me pinto de azul cían. - Mi musa ahora mismo es esto - Señalo al jarrón con manzanas.

La puerta sonó a las diez menos veinte, corrí hacia ella sintiendo como mi corazón daba brincos de alegría, pensaba que sería él, pero realmente quien llamó fue Megan. No es que me decepcionase ver a mi mejor amiga, que para nada es así, me alegró más de lo que ella podrá imaginar ya que con ella aquí se que no voy a pensar tanto en Harry, pero si, me sentí algo mal cuando vi que no fue él quien llamó a mi puerta. 

La risa de Megan resuena por todo el estudio, contagiándome. 

- Está bien, esta bien, pero cuando decidas que quieres pintar una obra de arte y no un cartel para una frutería, me llamas - Hace el gesto del teléfono con la mano.

Le saco la lengua y vuelvo a mi pintura. Miro por unos minutos el cuadro y sé que tiene razón, es tan típico, tengo tantos cuadros pintados de esta forma, hay tantos cuadros de más gente con esta forma... respiro hondo y miro a Megan, cual se sienta a mi lado. 

- Tienes razón - Susurro.

Sin pensar meto mi mano dentro del bote rojo y la saco, viendo como la pintura corre a través de mis dedos hacia el suelo, muevo mis dedos para hacer que la pintura no chorree tanto y la presiono al cuadro, limpiándome la mano en él.

- Fantástico - Dije Megan - Ahora es una macedonia con ketchup.

No puedo retener mi risa, dice cosas tan tontas que es inevitable no reírse con ella.

- Vete y deja trabajar a la artista - La empujo con mi mano limpia.
- Como tu digas - Dice arrastrando el trasero hacia las ventanas abiertas y se sienta en el borde de ellas con los pies hacia afuera. La luz brillante de la mañana se funde con su blanca piel, su pelo parece ahora de oro, viajo mi vista hacia su cuerpo y realmente la podría usar como una musa, se ve hermosa.

Vuelvo mi vista hacia el cuadro destrozado y dejo caer un suspiro. ¿Megan conocerá a Harry de alguna manera más intima? Viendo lo hermosa que es seguro que Harry no dudaría en tirarle los tejos ¿Y si ella los aceptó? ¿Y si realmente si que se acostaron pero me dijo que no para calmarme o para no verme sufrir? No quiero pensar en eso, y menos pensar en mi mejor amiga acostándose con el hombre por el que empiezo a sentir algo tan intenso. Ojalá pudiera dejar de pensar en Harry, ojalá pudiera sacarle de mi vida. Tan solo olvidarme.

- ¡Sam! - Siento como Megan agita mi espalda detrás de mi.
- ¿¡Qué!? - Vuelvo al mundo real.
- ¿Que por qué haces esto? - Señala al cuadro.

Mi vista recae en mi cuadro destrozado cuando Megan lo señala. Mis ojos se abren como platos cuando me doy cuenta de lo que acabo de hacer inconscientemente sobre él, escribí inconscientemente ''Harry'' con mis manos tintadas de rojo sobre el cuadro.

- Mierda - Suelto.

Mi corazón se acelera nada más de ver su nombre pintado. No quiero que Megan me ataque a preguntas, pero se que lo va a hacer, ella no es tonta, ella ya sabe que tengo a Harry en mi mente y ahora lo he demostrado.

- Te dije que te apartaras de él - Habló detrás de mi.

Me dijo, es cierto, pero también es cierto que yo no le prometí nada.

- ¿Esto significa que Harry sigue en tu vida? - Megan me acusó. - No sabes lo que haces Sam, de verdad que no - Me agarra de un brazo y me obliga a darme la vuelta para mirarla, pero no la miro.
- ¿Tú le conoces? ¿Hasta cuanto le conoces? - Pregunto.
- Le conozco, con eso sobra para saber que él no es un buen tipo.

Megan no sabe tampoco en donde se mete. Estoy empezando a hartarme de este tema y ella está hurgando en la llaga y me hace chillar de dolor.

- ¿¡Y tu que sabes!? - Exclamo mirándole a los ojos - Dime la razón por la cual yo me tengo que apartar de él y lo hago, me apartaré de Harry.


[COMENTAD QUE OS HA PARECIDO ESTE CAPÍTULO AQUÍ O POR MI TWITTER @BACKFORBRITISH, POR FAVOR, ES MUY IMPORTANTE] [SI OS GUSTÓ Y QUERÉIS SEGUIR LEYENDO FORBIDDEN, MANDADME UN TWEET A MI TWITTER Y OS AVISARÉ CADA VEZ QUE SUBA UN CAPÍTULO NUEVO] [GRACIAS POR LEER]

domingo, 13 de octubre de 2013

Forbidden - Capítulo 11

Suelto un gemido al sentir los labios de Harry presionando los míos. Me tiene inmóvil bajo su fuerte agarre en mis muñecas sujetadas por detrás de mi espalda, él hace que me encorve un poco al mantenerme así, pero no protesto, no me desato de él, por fin me está besando. Siento como esa electricidad está chocando entre nuestros cuerpos juntos, la presión que Harry ejerce sobre mis labios me da un dolor placentero, es salvaje y a mi me vuelve loca sentirle así, casi desesperado por sentir mi respiración en su boca. Su lengua se enlaza con la mía vacilantemente y yo me dejo llevar él, sigo su juego, porque esto es lo que es, un juego al que creo que me estoy volviendo adicta con la mayor rapidez del mundo.

Su boca sabe a gloria, no se como definir este sabor, pero juro que me podría llevar toda mi vida besando estos deseables labios rosados. Él para y yo vuelvo a juntar mis labios con los de él sin pensar, cosa que le hace sonreír mientras me besa, esto es lo que me hace parar, su sonrisa. Separo mis labios e inclino mi cabeza unos centímetros hacia atrás. No puedo definir este rasgo como una verdadera sonrisa, pero casi. ¿Por qué no tiene esta cara todo el tiempo? Si ya es lo más hermoso con su seria y habitual cara, con esta sonrisa es millones de veces más, algo que creía realmente imposible.

- ¿Qué? - Pregunta sin romper el contacto visual.

Sonrío más y agito mi cabeza empujando mis pensamientos lejos, no quiero que sepa lo que pienso, que se ve aún más hermoso con esa sonrisa, seguramente me tomaría por una tonta.

- Samantha, dímelo - Impone.
- No puedo - Le imito, juego sucio.

Se que estoy comportándome como una niña estúpida, pero si él va a ocultarme información yo también puedo hacer lo mismo. Prueba de tu medicina Styles, grita mi subconsciente.

- Como quieras - Dice y me suelta de mala gana.

Cuando lo hace me acaricio mis muñecas algo rojizas por la presión en la que me sostenía, ¿así podría tener mis labios? Sin duda aún sentía un hormigueo recorriendo por ellos. Pensaba que con mi confesión de querer acercarme a él quizás se ablandaría un poco, pero ni de broma y me estoy arrepintiendo de haber dicho esto, de una manera tan rápida, ahora sé que no debía de haberlo hecho. La próxima vez que vuelva a decir algo así me lo pensaré doscientas mil veces, me prometo. Ahora no se como comportarme hacia él. Pero me ha besado con tanto deseo o quizás ha sabido fingir muy bien... Mierda, este hombre me vuelve loca, en todo los sentidos.
Veo como hunde su mano en el bolsillo de su pantalón y saca su móvil, lo desbloquea y llama.

- ¿Parker? ¿Cómo fue?

Se que este tema es serio por como Harry cambió su cara de vuelta a su típico entrecejo, quiero preguntarle tantas cosas... aunque no se si hacerlo, ya que cada vez que intento sacarle algo de información el rehuye y no quiero que lo haga, quiero quedarme con él.

- Está bien - Él suspira - Vale, te veremos aquí entonces - Y cuelga.

¿Te veremos? ¿Acaso Parker iba a venir? ¿Para qué? Oh, claro, seguramente sería para recogerme porque yo no me pienso subir más a una moto con Harry, nunca. Veo como la pantalla se oscurece y vuelve a meter el aparato en su bolsillo.

- Parker estará aquí en diez minutos - Dice y se aclara la voz.

Le siento incómodo y me alegra no ser la única. Asiento y bajo mi mirada. Camino hacia unas rocas que sobresalen de una pared rocosa, las vistas desde aquí son impresionantes, menos mal que no tengo vértigo, ya que justo al otro lado del quitamiedos hay un gran acantilado repleto de árboles, sin duda me encanta este lugar, aunque solo sea una simple carretera, pero me encanta o puede ser que estar con Harry provoque que me guste me habla mi subconsciente de nuevo.

- Harry - Le miro y maldigo en mi interior por lo sexy que se ve.
- ¿Mm? - Se gira hacia mi sobre sus pies, él también estaba admirando las vistas.
- ¿Dónde estamos?

Camina hacia mi con sus manos hundidas en los bolsillos y se sienta a mi lado en cuanto le hago sitio, procuro no rozarle, pese a que me estoy muriendo de ganas por hacerlo. Siento que mi pulso aumenta cuando está cerca de mi y odio que me provoque sensaciones así de fuertes, es realmente frustrante.

- Estamos en un barranco - Se encoje de hombros.

Mi subconsciente le aplaude sarcásticamente y yo pongo los ojos en blanco. Él lo nota, aunque no dice nada. Me pregunto si hace aposta esto de ponerme de irritarme.

- Me refiero al lugar - Señalo hacia el inmenso bosque que hay bajo el barranco y hacia la carretera haciendo un pequeño circulo con mi dedo índice.
- Es el bosque del lago Doonen - Aclara.
- ¿En serio? - Digo sorprendida por como se ve desde aquí arriba, es inmenso, jamás lo vi con estas perspectivas.
- ¿Has ido alguna vez? - Pregunta.

Le doy una negativa con la cabeza.

- Deberías, es enorme, puedes hacer lo que te de la gana sin que nadie te vea.

Solté una suave risa.

- ¿Lo dices por experiencia? - Pregunto sonriendole.

Él gira su cabeza hacia mi y fija sus verdes ojos en mis labios arqueados hacia arriba, tiene una expresión ilegible en su mirada, lentamente dejo de sonreír y agacho mi cabeza. Me agotas, Harry.

- Lo digo por experiencia - Prosigue -. No tienes ni idea la cantidad de veces que me pasé en aquel bosque - Dice convirtiendo su frase en un breve susurro.

Lo ha dicho sin pensar, estoy segura y a mi me ha dejado con la miel en los labios de nuevo. Pero no voy a preguntar, aun estoy demasiado confusa y avergonzada como para fastidiarla más.

- Yo me perdería seguramente - Digo para romper la tensión.

Siento su mirada fija en mi, prendiendo aun más la llama.

- ¿Por qué? - Pregunta.
- No tengo sentido de la orientación - Me encojo de hombros -. Soy un puro desastre - Evito una risa, pero no puedo con mi sonrisa.
- ¡Oh, no puede ser! - bromea y yo me río, me encanta que me tome el pelo, lo acabo de descubrir -. Yo te llevaré algún día - Dice y lo dice en serio por como me mira.

¿Me va a llevar con él? Eso significa que puedo volver a verle de nuevo, la felicidad invade cada centímetro de mi ser y mis nervios vuelven a atarse sobre mi pecho, estoy tan eufórica, mi inmensa sonrisa me delata. No quiero que me vea sonreír y menos que piense que él fue la causa de ello. Siento su mano sobre mi muslo derecho, siento como me quema, como su toque me hace irradiar electricidad de nuevo.

- ¿Por qué agachas la cabeza cuando sonríes? - Pregunta.

Mierda, ¿por qué me dice eso? Levanto mi cabeza hacia la puesta de sol, evitando su pregunta y el pensar que su mano esta apoyada en mi muslo, por la zona superior y sus dedos están acariciándome. ¿Pero que le pasa? De un segundo pasa a estar tan bien cuando antes era el más distante del mundo. Quizás pueda aprovechar su buen humor.

- ¿Por qué yo, menos que nadie, podía estar en aquel lugar, Harry? - Pongo mi mano encima de la suya, quizás note lo que estoy haciendo, pero realmente quiero saber el por qué.

Sus dedos dejan de acariciarme y se paran al instante que yo termino la frase, como siempre, noto un escalofrío cuando el ambiente se tensa.

- No creo que te hubiera gustado ser el centro de atención y no en el buen sentido - Él al fin habla y yo me sorprendo. Descifrar las palabras de Harry no es un trabajo fácil.
- ¿Tan malo hubiera sido? - Realmente no se si lo quiero saber por el tono rasposo de Harry.
- Te sorprenderías - Terminó la discusión y se levantó hacia su Harley cuando vio a lo lejos el coche negro de Parker acercándose.

Parker se detuvo delante de nosotros, estiró su cuerpo hacia la puerta del copiloto y la abrió para mi.

- Sube, hay que irse ahora mismo Sam - Dice nervioso.

Miro a Harry cual no pierde atención de la carretera, está inquieto y nervioso, siento la tremenda necesidad de ir a sus brazos, pero no lo hago muy a mi pesar y subo al coche cuando Parker grita mi nombre.

- ¿Harry? - Dijo a través de la ventanilla. No tengo ni idea de porqué estoy temiendo por él.

Me mira y se acerca hacia la ventanilla poyando sus codos en ella.

- Llévala a su estudio, no a su casa, es el primer sitio donde mirarían - Impone a Parker.

¿Cómo sabía que yo tenía un estudio? ¿Y que mirarían? ¿Que está pasando? La confusión se cierne de nuevo sobre mi. Parker asiente sin discutir mientras mira por el espejo retrovisor. Yo no dejo de mirar al chico de pelo rizado apoyado en mi ventanilla, luce extrañamente despreocupado, pero se que está nervioso, sus ojos le delatan.

- Harry... - Dijo sin saber por qué.

Me mira durante unos segundos y finalmente susurra...

- Lo sé, tengo que llevarte de excursión al bosque, no se me olvidó - Dice como un padre que quiere convencer a su hija de que no hay monstruos en el armario o debajo de su cama, pero yo no soy una niña y no me lo creo, pasa algo y no quiero pensar que a él le ocurra algo.
- Por favor, ven después - Suplico sin darme cuenta de que Parker está escuchando.

No hace nada menos que mirarme como si quisiera algo más de mi.

- Iros ya - Habla y yo cojo su mano antes de que él la quite de la ventanilla.
- Por dios Harry, ven después, quiero ver que estás bien.
- ¿Por qué dices esto? Estaré bien - Intenta calmarme.
- Por favor - Susurro.

De repente escuchamos unos rugidos de motos que hacen que a Parker se le escape una maldición en voz alta mientras mira por el espejo retrovisor.

- ¡Harry! - Tiro de su mano para que me mire.

En cuanto hace contacto visual conmigo siento el miedo recorriendo por sus ojos hacia los míos y no se como no estoy explotando de tensión y angustia ¿Qué pasa? No sé en qué momento se ha convertido este tranquilo sitio en el lugar más tenso del planeta.

- Iré, lo prometo - Dice y suelta con agilidad mi mano.

Y Parker me saca de aquí a gran velocidad dejando a Harry solo y me siento como la peor persona del mundo por hacer esto, ahora mismo quiero estar ahí con él, segura de que no le pasa nada pero en vez de eso estoy huyendo de algo que es peligroso, ¿pues si es tan peligroso por qué Harry no nos sigue? ¿Por qué se ha quedado ahí? Intento reprimir las ganas de llorar, pero no puedo y dejo escapar mis lágrimas, ¿por qué me afectas tanto Harry? ¿Por qué siento aun el miedo de tus ojos en mi? No quiero pensar en que le pueda ocurrir algo malo.

- Sam, no llores - Dice Parker mientras conduce algo más relajado.

Seco mis lágrimas pero aún sigo llorando en silencio y le ignoro, ahora no tengo ganas de batallar contra nadie.

- Ey, Sam... - Pone su mano en mi muslo, recordándome como puso Harry su mano hace apenas minutos y vuelvo a tener ganas de llorar -. No pasa nada.
- ¿¡Como que no pasa nada!? ¡Acabas de dejar a tu amigo tirado ahí! ¿¡Es que no te das cuenta de que le puede pasar algo malo Parker!? - Mi dolor es tan grande ahora mismo.
- Es peligroso para ti, no para él - Dice e intenta calmarme.

Por mucho esfuerzo que haga en calmarme sus palabras no me sirven de nada, principalmente porque Harry me dijo antes que él me había metido en este lío.
Todo el camino restante hacia mi estudio fue en silencio, él sabía que yo no andaba con ánimos para hablar y gracias a dios que no me obligó a hacerlo, quien sabe lo que le podía haber soltado sin pensar en mi estado irritado.

Me despedí de Parker con un simple adiós y me dirigí corriendo hacia mi estudio porque empezaba a caer una fina lluvia que terminaría convirtiéndose en la de ayer, una tormenta.
Cerré la puerta de mi estudio sin encender la luz y me deslicé hacia el suelo poyada en ella, abracé mis piernas y hundí mi cabeza entre ellas. Suspiro dejando que la angustia entre por mi cuerpo y lo recorra por dentro de mis venas, intento no llorar, no quiero hacerlo, no puedo llorar, me recuerdo a mi misma mientras lloro como antes lo hice en el coche. No comprendo lo que me hace sentir, no comprendo en que lío estoy metida según Harry y tampoco sé por qué para mi si es peligroso y para Harry no, el debe darme explicaciones después de esto.

- ¡Samantha! - Grita una voz desde la puerta.

Cojo una bocanada de aire en cuanto oigo esa voz, me levanto corriendo y abro la puerta temblando, el único que me llama así es...

- ¡Harry! - Grito cuando le veo de pie en mi puerta, empapado desde los pies a la cabeza. Sus rizos caen sobre su frente, pero aun puedo ver sus ojos verdes a través de ellos, suplican por mi.

Corro hacia sus brazos sin pensar, le agarro de su camisa y le atraigo hasta mis labios desesperadamente, saber que está bien es su puro sedante para mi y para mis nervios, no puedo ser más feliz ahora mismo, le tengo y le beso sintiendo como responde a mi beso con más fuerza. Noto como sus manos se cuelan por mi espalda y me abraza tan fuerte como puede. La lluvia recorre nuestros cuerpos pero no es un impedimento para dejar de besarnos, ni el frío, ya que me siento tan acalorada por como me besa, por como me abraza.

- No sabes cuanto lo siento - Digo temblando, no se si es por la lluvia o por el hecho de que estoy llorando.
- No, no digas eso, tú no tienes que sentir nada - Me mira muy arrepentido.
- Por favor, quédate conmigo - Le beso de nuevo mientras le llevo hacia mi estudio.

Con él me siento a salvo.


[COMENTAD QUE OS HA PARECIDO ESTE CAPÍTULO AQUÍ O POR MI TWITTER @BACKFORBRITISH, POR FAVOR, ES MUY IMPORTANTE] [SI OS GUSTÓ Y QUERÉIS SEGUIR LEYENDO FORBIDDEN, MANDADME UN TWEET A MI TWITTER Y OS AVISARÉ CADA VEZ QUE SUBA UN CAPÍTULO NUEVO] [GRACIAS POR LEER]