One Direction Novelas



Blog dedicado a publicar novelas (fan fictions) de One Direction. Soy @backforbritish y soy la autora y propietaria de todas las novelas que se publican en este blog.

( - TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS - )

SI TENÉIS TWITTER MANDADME UN TWEET DICIÉNDOME QUE OS AVISE CUANDO SUBA UN CAPITULO NUEVO.

Espero que os guste:

sábado, 17 de agosto de 2013

Hear Me - Capítulo 37

El olor a pan tostado y café recién hecho inundó tus sentidos. La verdad es que al tener un sentido del cual casi habías carecido durante un año había hecho que tus otros se desarrollasen, como el del olfato. Bajaste en pijama hasta la cocina y te encontraste a tu padre bebiendo una taza de café caliente. Aun andabas algo perezosa y sin ganas de nada, salvo de coger una tostada para llevártela a tu cama y comértela ahí, calentita entre las sábanas.

Tp: Buenos días - Utilizó un tono de regaño, para indicarte que por lo menos tendrías que haberle dicho algo.

Le sonreíste mientras caminabas a por las tostadas.

Tu: Buenos días.
Tp: ¿Has descansado bien? - Te miraba por encima de su taza de café caliente al dar un sorbo.

¿Que si habías descansado bien? Quitando el hecho de que no pudiste pegar ojo en toda la noche extrañando los fuertes brazos de Niall reteniéndote contar él, el calor de su cuerpo remplazado por una almohada fría y despertarte sin poder mirar a aquellos ojos cual eran tu delirio, habrías dormido estupendamente.

Tu: Um, si - Mentiste -. Ah, papá... voy a ir ahora a su casa -. Tragaste saliva involuntariamente.

Aun estando de espaldas podías sentir el entrecejo de tu padre arrugándose y los labios arqueándose con cierto sabor a decepción.

Tp: ¿Ahora?

Asentiste untándote la mantequilla en la fina tostada. Te armaste de valor y te sentaste en la mesa central con él, ya que ibas a dejarle solo, por lo menos debías tener unos minutos de interacción con él.

Tp: ¿Para qué vas a ir? - Dejó la taza en la mesa.

Era una pregunta un tanto estúpida que a la vez te daba mucha vergüenza responder. Por tu mente pasaban cosas como «Para estar con él», «Porque le echo de menos», «Porque quiero estar lo más cerca posible de Niall» pero por tu boca solo pasaba el silencio. Quizás tu padre se diera de golpe contra tu silencioso muro. Pero no, sabías que no se daría por vencido en tan poco tiempo.

Tp: ¿Esta noche vas a volver a quedarte?

Abriste la boca, pero tan solo salieron sonidos rotos. No querías hacerlo, necesitabas el calor que Niall te daba.

Tu: E-eh, no lo sé - Diste un sorbo a tu chocolate caliente.
Tp: Tengo que preguntártelo - Sus ojos se entornaron.

Sentías como el peso de sus palabras iban a recaer sobre ti, tenías una cierta idea de su próxima frase nada más por como le cambió la expresión de su cara. «Ay, no» pensaste mientras que te llevabas de nuevo la taza a la boca.

Tp: ¿U-usáis... pro-tección?

El líquido que no te ahogó salió disparado de tu boca. Disteis un brinco hacia atrás los dos para no mancharos por tu impulso involuntario. Sentías como el rubor volvía a tus mejillas, te querías morir en aquel momento, la vergüenza que sentías era demasiado.

Tu: ¡Oh, dios mío! - Te levantaste a coger un trapo para limpiar tu desastre.

Volviste a la mesa y la limpiaste mientra que tu padre sostenía las tazas en alto para acomodarte el trabajo. Se notaba la tensión por el silencio que había en el ambiente. Llevaste las tazas al fregadero y encendiste el grifo. El estruendo del agua rompió el hielo que se había formado por la pregunta.

Tp: Lo siento - Apagó el grifo alargando una mano, corriendo te apartaste de su lado -. Sé que no es un tema del que nos guste hablar.. s-solo estoy... - Le interrumpiste.
Tu: ¡A-ah, papá, si, la usamos! - Sonreías incómodamente mientras te apartabas un mechón de la cara y respirabas agitadamente.

Tu padre balbuceó levantando las manos en alto, dejando claro que no quería hablar más del tema. Tampoco era para él un tema cómodo.

Tp: T-tan solo estoy... bueno... es lo que los padres hacen... preocuparse por sus hijos - Vislumbraste en sus ojos una pizca de esperanza, quería remediar todos los daños que te causó.
Tu: Y si, y... gracias papá, por preocuparte.

Él volvió a levantar las manos mientras que negaba con la cabeza y te daba lugar para irte. Corriendo fuiste a tu habitación, cerraste la puerta y te echaste sobre ella. Un suspiro de alivio salió de tus labios, estabas viva, habías salido de esa conversación viva, eso era lo más importante. Caminaste hacia tu mesita de noche para desbloquear el móvil y ver si tenías alguna llamada perdida. El corazón te dio un vuelco cuando viste un WhatsApp de Niall.

| Niall |
- Hola pequeña, ¿dormiste bien? 10:45
- ¿te voy a recoger? 10:45

Te mordiste el labio para retener esa sonrisa estúpida que dibujaba tu cara cada vez que pensabas en él.

| Tu |
- Hola Horan ;) No hace falta, voy yo 10:53

Al momento recibiste otra interacción.

| Niall |
- No, voy a recogerte ahora 10:54
| Tu |
- Eres un pesado 10:55
| Niall |
- Igual que tú, hermosa 10: 59
| Tu |
- No me vas a camelar. Iré yo 11:00
| Niall |
- ¿Con que estamos peleona? 11:02

Incluso a distancia imaginabas la sonrisa que Niall tenía en la cara.

| Tu |
- No sabes cuanto 11: 04
| Niall |
- Ven con algo sexy, quiero hacer que recuerdes esta noche. 11:05

«¿¡Qué!?» Este hombre iba a provocarte un infarto algún día de estos. ¿Que fueras con algo sexy? Una suplica salió de tu boca. Dejaste el móvil tirado en tu cama y recorriste la habitación en busca de algo sexy. Tú no tenías nada sexy ¿por qué ibas a tener algo sexy? Esta era tu primera relación, por lo que no tenías nada de antemano y la verdad es que no caíste nunca en comprar algo de ese estilo cuando ibas de compras, no eras mucho de comprar prendas delicadas. Te mordiste el labio repasando toda tu ropa interior, por lo menos, algo sexy, algo, tendrías que tener. Después de tanto rebuscar lo único que encontraste fue un sujetador de encaje blanco, pero aún te seguía sin parecer sexy ya que no encontrabas la parte de abajo. Estabas totalmente frustrada. Una idéa pasó por tu mente como una iluminación. Giraste el cuerpo hacia la puerta, imaginando el cuarto de tus padres. Corriendo te levantaste y te dijiste hacia él. Pensaste que quizás tu madre pudo tener algo para ti, ya que ella se pasaba horas en las tiendas comprando ropa y la mitad de ella la guardaba en su armario para dártela como recompensa por algún esfuerzo. Mucha de esa ropa no te la pudo llegar a dar, recordaste mientras repasabas cada camiseta, pantalón, falda, blusa, todo era hermoso, sin duda el gusto te tu madre al elegir la ropa siempre fue uno de sus puntos fuertes. Rezabas para que tu madre hubiera pensado la idea de verte con alguna prenda de ese estilo y bingo, ahí estaba: un coqueto sujetador azul de encaje con las braguitas a juego. Era perfecto, sin duda, ni muy sexy ni muy normal, ajustado a ti. Recogiste todo el desorden que habías liado y fuiste a la ducha. A la media hora saliste totalmente renovada. Tenías el conjunto casi transparente en tu cuerpo como la única tela que te cubría. Te pusiste delante del espejo para admirar una vez mas la delicada prenda. «Siempre cuidarás de mi ¿verdad?» pensaste en tu madre. Sonreíste mientras tu cabeza se inclinaba al techo, sabías que ella cuidaría de ti, esté donde esté, siempre sería tu ángel del la guarda, siempre lo fue. Secaste unas pequeñas lágrimas que se se habían escapado de tus ojos con el revés de tus manos y decidiste sacar esos pensamientos de tu cabeza centrándote en los acontecimientos presentes: Una revancha a Niall, cual estabas decidida a ganar. Volviste a tu armario y te pusiste unos shorts de talle alto rayados en tonos blancos y negros, una camiseta negra corta que te quedaba por encima del ombligo y una beisbolera a conjunto con el pantalón. Suspiraste al ver que tu pelo seguía siendo igual de indomable que siempre, aunque fuera liso, así que decidiste ponerte una gorra con la visera hacia atrás. Cogiste tu bolso, metiste con rapidez las llaves, el móvil, la cartera y saliste de tu cuarto corriendo hacia el piso de abajo. Tu padre estaba en el salón viendo la tele cuando te oyó bajar las escaleras tan estruendosamente.

Tp: ¡____! - Asomó su cabeza por encima del sofá.

Estabas de espaldas a él de nuevo, pero esta vez era para calzarte en tus zapatillas Converse blancas. Al terminar te giraste hacia tu padre.

Tp: ¿A que hora vas a volver?
Tu: Papá... - Negaste con la cabeza mientras le mirabas -. No tengo diez años.

Viste a tu padre resoplar mientras ponía los ojos en blanco.

Tp: Ten cuidado con lo que haces.

Eso iba con segundas, lo sabías a la perfección. Le sonreíste tímidamente mientras te dirigías a la puerta principal para marcharte. Al fin te escapaste. Cuando saliste pudiste notar como un peso invisible se deshacía en tus hombros.

***

Llamaste a la puerta de Niall con los nudillos, en menos de un minuto él la la abrió. Te quedaste mirando aquel ser de ojos azules que penetraban en ti con intensidad, mirándote como si fueras el cuadro más hermoso que sus ojos jamás antes habían visto.

Niall: Estas realmente hermosa - Atrapó tu mano entre las suyas y te introdujo en su apartamento.

Cerró la puerta detrás de él y te empujó hacia un lado de la pared. Te estremeciste al notar la pared haciendo contacto con tu espalda. Presionaba tu cuerpo con el suyo, sus hábiles manos se colaron por debajo de la beisbolera hasta el hueco que quedaba entre la camisa y el pantalón. Su tacto estaba extrañamente frío.

Niall: ¿Y la otra mitad de tu camiseta? - Masculló divertido.
Tu: Así tienes menos ropa para quitar - Susurraste levantado las manos hacia su pecho.

Inclinó sus labios sobre los tuyos, notabas su respiración volviéndose pesada.

- ¡Niall, voy a coger una cerveza! - Gritó una voz que te resultaba familiar -. ¿Quieres una?

Le miraste a la cara, su sonrisa pícara fue un detonante para tus nervios. Corriendo le empujaste hacia atrás y te acomodaste la chaqueta. No estabais solos.

Niall: Mejor dos - Gritó agarrándote de la mano para llevarte hacia el salón.

Estabas totalmente perdida en aquel momento. Entrasteis y lo primero que tus ojos captaron fue un hombre algo más bajo que Niall, estaba de espaldas hacia vosotros abriendo unas latas de cerveza, cuando se giró hacia vosotros soltaste una exaltación.

Tu: ¡Josh! - Te llevaste las manos hacia tu boca.

Su sonrisa agrandándose a medida que profundizaba los ojos en ti te derritió, es tan guapo. Alargó una mano hacia ti para saludarte.

Josh: Hola, tu debes de ser ____ - Le devolviste el saludo -. Encantado.
Tu: Igualmente -. No dejabas de sonreír. 
Niall: Voy a la cocina ¿queréis algo?

Los dos os negasteis, Josh ya estaba servido con una cerveza y tu no tenías ganas de nada, ver a tu chico y a ese batería tan mono te había quitado toda la sed. Dejaste a los chicos en la cocina mientras que tu ibas a sentarte en el cómodo sofá de cuero rojo que había justo delante de la televisión, cual estaba encendida con un partido de fútbol, como no. Sin darte cuenta Josh regresó al sofá, le hiciste sitio dedicándole una sonrisa nerviosa.

Josh: ¿Así que eres la novia de Niall?

Pregunta sorpresa. No te esperabas que fuera a ser tan directo. Asentiste tímidamente con la cabeza.

Josh: ¿Desde hace mucho?
Tu: Ums - Frunciste el ceño para tener una expresión pensativa -. No, no mucho.
Josh: Ah, bien.

Te preguntabas por qué Josh estaba haciendo esto, quizás es para asegurarse de que su buen amigo Niall no estaba saliendo con una loca o simplemente por cotilleo. 

Josh: Niall me ha hablado mucho de ti - Dio un sorbo a la lata.
Tu: ¿Si? - No pudiste evitar sonreír ante la idea de que Niall hubiera hablado con alguien sobre ti.

El asintió.

Josh: En la gira de estados unidos no hacía otra cosa que hablar de ti, le veía jodido. 
Tu: ¿Por mi? - Volviste a fruncir el ceño.
Josh: Así es.
Tu: ¿Por qué? - Preguntaste muy deprisa. 

Josh dejó la lata en la mesa, miró hacia la cocina para asegurarse de que Niall no podía oír nada de lo que él iba a decir, esto empezaba a ponerse interesante.

Josh: No debería contártelo - Susurró.
Tu: Vamos Josh, no me puedes dejar así. 

Él suspiró profundamente y rodó su mirada hacia ti.

Josh: Estaba jodido por ti, lo único que hacía era dormir, hablar de ti, comer, hablar de ti, tocar la guitarra, hablar de ti... hazte una idea, siempre estaba con tu nombre en la boca.
Tu: ¿Si? - Susurraste. 
Josh: Es como una obsesión que tiene contigo. No sé si es bueno.
Tu: ¿Has pensado que yo también la puedo tener con él?

Agarraste la gorra de tu cabeza para acomodarla de nuevo ya que con el roce de tu mano se había doblado un poco. Josh miraba como te la ponías con una sonrisa que te estaba poniendo muy nerviosa.

Josh: ¿Quieres saber lo que pensé cuando te vi?
Tu: Soy toda oídos - Una respuesta un tanto irónica que él no supo descifrar. 
Josh: Con esa gorra, con esa actitud sonriente y nerviosa, no lo sé, me recordaste a Niall.

Josh te sonrió antes de volver la vista hacia aquellos pasos casi insonoros para ti. Niall venía con una cocacola en una mano y su cerveza en la otra. Le hiciste sitio entre Josh y tú y tomaste en tu mano el refresco que él te había traído. Tenías tantas ganas de abrazarle, de sumirte en sus besos, en sus caricias, en él, en estar a solas con tu chico, pero verle tan feliz con Josh hacía que tu también lo fueras, a demás no teníais prisa, aun quedaba mucho tiempo para estar a solas los dos, tanto como una noche entera. 
La tarde se pudo resumir en partidos de fútbol, bromas, anécdotas, risas y aunque pareciera imposible no te aburriste, te lo pasaste genial con ellos. Eran un duo muy divertido, sobre todo cuando Josh empezó a beber su quinta cerveza y su segundo cubata, parecía que en vez de hablar arrastraba sus palabras pesadamente. 

Niall: ¿Y así te vas a ir tu solo al aeropuerto? - Dijo entregándole su chaqueta. 
Josh: No, vienen a buscarme - Hablaba cual borracho hasta las trancas -. Soy responsable - Se paró un momento a levantar la mano y luego prosiguió - ¿Sabes?
Niall: Claro, muy responsable - Se rió mientras le ponía la chaqueta -. ____ le llevo con Max y ahora vuelvo.

¿Max? Supusiste que era el armario empotrado que había en el vestíbulo también llamado guardaespaldas. Asentiste con la cabeza. 

Josh: ¡Espera, espera! - Corrió como un niño pequeño hacia ti - Encajáis, no tengo ni la menor duda... ahora - Hacía pausas cada dos pares de palabras.

Niall le agarró del brazo y le llevó hacia el ascensor, cerrando la puerta y dejándote a solas durante unos instantes. Dirigiste tu paso hacia el gran ventanal que había a un lado del salón, la noche penetraba sobre los altos edificios que se veían a lo lejos, los coches en miniatura pasaban a gran velocidad ante tus ojos, todo iba demasiado deprisa ya que cuando volviste a levantar tu vista la noche casi había cubierto todo el cielo. «Estaba jodido por ti, siempre estaba con tu nombre en la boca, encajáis, no tengo ni la menor duda ahora» las frases de Josh resonaban en tu cabeza como un eco constante. Una parte de ti se sentía culpable, no querías que Niall dependiera tanto de ti, aunque tu sabías perfectamente lo que él quiso decir acerca de como se sentía su amigo, ya que por otra parte tu lo sentías exactamente igual en tu propio pellejo. 

Niall: ¿Hermoso, verdad? - Una exclamación salió de tu voz cuando notaste el roce de Niall agarrándote por detrás.
Tu: Me has asustado tonto - Se puede decir cualquier cosa si lo dices con cariño. 

Besó la cavidad de tu cuello mientras alargaba sus manos hasta debajo de tu pecho para abrazarte con fuerza. 

Niall: Al fin solos - Subió con su rastros de besos hacia detrás de tu oreja provocandote un placer escalofriante - Mmm, hueles muy bien.

Tu cabeza ladeada hacia un lado facilitaba el acceso de Niall, aunque te deshiciste de su agarre lamentablemente. 

Tu: No quiero tener público - Sonreíste señalando la ventana. 

Corriste hacia las escaleras, Niall te seguía a paso ligero por detrás, como un cazador acechando a su presa. Sentías sus ojos llenos de lujuria clavandose en ti.

Tu: Cógeme - Le retaste.

Subiste corriendo las escaleras escapando de Niall. Para él solo era un juego, pronto tú le demostrarías que ahí empezaba tu revancha. 


[POR FAVOR, COMENTAD QUE OS HA PARECIDO EL CAPÍTULO AQUÍ O EN @BACKFORBRITISH ES MUY IMPORTANTE. GRACIAS POR LEERLO]

miércoles, 14 de agosto de 2013

Hear Me - Capítulo 36

Extrañamente la puerta principal de tu casa estaba encajada, miraste a Niall, te seguía por detrás captando todo lo que sucedía, alertado por la situación. El coche negro reluciente de tu padre estaba mal aparcado justo delante la casa. Empujaste la puerta hacia adentro con las palmas de tus manos y la abriste del todo. Estabas con el corazón en un puño, realmente preocupada por lo que tu padre pudiera hacer o por lo que pudo haber hecho.

Tu: ¿Papá? - Alzaste la voz en busca de una respuesta.

Silencio. Silencio fue tu respuesta. Tu paso se dirigió hacia el salón, observando cada detalle, el sofá delatando marcas de alguien sentado justo en la esquina, la mesa de comer intacta... pero había algo que llamó demasiado tu atención, justo debajo del televisor, dónde tu padre guardaba desde siempre las botellas del alcohol estaba abierto, apresuraste tu paso hasta él y te agachaste, tu mano temblorosa se apoderó de unas cuantas botellas tumbadas creando un charco en el suelo con el líquido que habían derramado.

Niall: ____ - Te llamó.

Giraste tu cabeza a la vez que tus pies y te incorporaste tan deprisa como pudiste marchando hasta dónde Niall se encontraba. Estaba de pie, junto a la mesa de su escritorio, mirando por la ventana, tu padre trajeado, como siempre. Aspiraste con fuerza el aire por tu boca, sentías como el miedo poco a poco iba apoderándose nuevamente de ti, no querías enfrentarte a esto.

Tu: Quédate aquí - Susurraste de espaldas a Niall.
Niall: Pero y... - Le miraste a los ojos, dejándole claro que este problema no era asunto de él.

Cerró los ojos, respiró hondo y los volvió a abrir. Pareció relajarse.

Niall: A la mínima entro - Niall te fulminó.

Asentiste.
Tragaste saliva involuntariamente cuando palpaste el pomo del despacho de tu padre para cerrarlo y sumirte en una habitación con él, a solas. Respiraste profundamente y alzaste la vista para mírale. Veías a un hombre perdido, triste, solo, apagado, adjetivos que nunca usarías para describir a alguien al que amas tanto, alguien como tu padre. Sostenía una copa de Brandy en su mano derecha, moviendola en círculos haciendo chocar los cubitos de hielo, una vez removida alzó su mano y dio un trago. Eras incapaz de hablar, limitabas a observar a aquel hombre extraño, cual no parecía tu padre.

Tp: Intento ser paciente - Murmuró hacia la ventana abierta -. Paciente contigo, pero me obligas a traspasar mi límite - Empezaba a alzar su voz.

Tu respiración se alteró de un modo incontrolable, no querías saber la continuación de aquellas palabras.

Tp: Tu madre sabía como manejar estas situaciones, yo no, lo acabo de comprobar.

Él se dio la vuelta y volvió a mojar sus labios en la copa mientras te escrutaba con la mirada. Bajaste tu vista hacia tus manos unidas, moviéndose en una caricia nerviosa. Dejó de un golpe la copa en su mesa haciéndote estremecer del susto.

Tp: Pero como tu madre no está aquí lo haremos a mi manera - Hablo con una voz fría, casi dejándote sin respiración - Quiero una maldita explicación de porqué te comportas así y más vale, por tu bien, que sea una buena excusa.

Tu padre recorrió la mesa a paso lento para reunirse contigo, a la vez que tu andabas hacia atrás, huyendo de su ser. Él se paró en seco justo cuando tu espalda dio contra la pared, tus ojos rebosaban miedo, mucho miedo.

Tp: ¿Tanto miedo te doy? - Siguió con su fría voz.

Alzaste tus ojos hacia los suyos, deseando de decirle con la mirada lo que tu boca no era capaz de expresar. De repente viste por encima del hombro de tu padre como la puerta se habría dejando ver al hermoso hombre de ojos celestes yendo en tu rescate, era tu héroe, sin duda. Tu padre se giró hacia él, fijándose de arriba a bajo en el intruso de la habitación.

Tp: ¿Y tú eres? - Su tono frío pasó a ser de desprecio.

Frunciste el ceño, te lo tomaste como un insulto personal que tu padre hablara de esa manera a tu chico.

Tu: ¿Querías una razón por la que me comporto así? Ahí la tienes - Alzaste el ceño indicando a Niall.

La primera vez que hablabas en la discusión era para hablar de Niall, sabías que eso a tu padre le pondría de los nervios, pero básicamente no te importó en absoluto. Niall parecía inmune a la mirada acosadora de tu padre, es más lo ignoró y fue a por ti. Sonreías mientras le veías cruzar la habitación hasta ti, pero de repente tu padre se interpuso en su camino. Él corazón te dio un vuelco al completo.

Tu: ¡No te acerques a él! - Gritaste a tu padre que retuvo a Niall con la mano puesta en su pecho.

Ignoró tus amenazas.

Tp: ¿Quien te crees para llegar así a mi casa? - Susurró en un tono que realmente te asustó.

Tu respiración se aceleraba a medida que Niall fruncía el ceño, no querías saber de que manera podía terminar esto.

Niall: El que la lleva lejos de toda esta mierda, él único hombre que la ama de verdad - Apartó la mano de tu padre con un empujón y corriste a abrazarle.

Bajo su abrazo te sentías protegida, incluso aliviada. Veías rencor, dolor, odio en la mirada de tu padre, supiste que era el momento de hablar, de decir todo de una vez. Niall entrecruzó sus dedos con los tuyos cuando te diste la vuelta para mirar a tu padre a sus ojos, sabía que necesitarías fuerzas para enfrentarte a él.

Tu: Me das miedo, lo admito, pero a la vez me das pena. Te quiero y te odio a la vez, aun intento comprender como puedo hacerlo. Últimamente... t-tan solo... - Niall te apretó la mano dándote fuerzas -. Piensas en ti, desde que mamá... murió y-ya no eres el mismo - Hacías un gran esfuerzo por no derrumbarte mientras apretabas las manos de Niall.

Viste como tu padre tragó saliva a la vez que miraba como tus labios se abrían adecuadamente a las palabras que soltabas, cuales se clavaban en él duramente.

Tu: Acepta que mamá no está aquí, acepta que yo no puedo ser como ella... - Recordaste que Niall no sabía nada de tu operación.

Viste fugazmente el dolor de tu padre en sus ojos cuando le pronunciaste a tu madre, aún la amaba y la perdida le volvía segundo a segundo más loco.

Tu: Niall... - Te diste la vuelta - Por favor, déjame a solas con él, vete al coche - Murmuraste.

Resopló y asintió con la mirada fija en tus ojos.

Niall: ¿Vas a poder? - Te apretó los dedos.
Tu: Vete, por favor - Le devolviste el apretón sin responderlo.

¿Que si ibas a poder? Ahora sería el momento de averiguarlo.
Niall se fue al coche, volviéndote a dejar sola, aunque sabías que él nunca se iría, jamás te dejaría sola, te lo prometió y lo demostró.
Respiraste con fuerza, armándote de valor.

Tu: Lo siento - Frunciste el ceño mientras bajabas la mirada -. Debí de ser más cuidadosa.

Tu padre andó hacia su cómoda silla de cuero por detrás de la mesa del escritorio a la vez que negaba con la cabeza. Se apoyó en la mesa con los codos mientras que entrecruzaba los dedos en posición de rezo y juntaba la boca a los dedos. Cerró los ojos, sumido en recuerdos.

Tp: ¿Piensas que estoy loco?

Quizás el silencio que inundó la habitación fue la mejor respuesta.

Tu: La muerte de mamá nos afecto mucho, pero no puedes dejar que las cosas sigan así, ella quería verte feliz, sabes cuanto te amaba.

Una sonrisa salió del escondite entre sus dedos, aun mantenía los ojos penosamente cerrados.

Tp: No sé como puedes vivir así.
Tu: ¿Cómo? - Arrugaste el entrecejo.
Tp: Feliz - Abrió los ojos al pronunciar esa palabra.

Niall pasó por tu mente como una ráfaga, él era el culpable de tu felicidad: Un estallido de éxtasis, aire freso, dolor, sentimientos a flor de piel, amor, risas, caricias, noches de pasión, enfados, llantos, sonrisas, cariño, nuevas sensaciones, sentirte única, oír todo sin percibir sonido alguno, felicidad extrema. Él era tu vida desde que el maldito destino quiso arrebatarte la tuya. Caíste en conclusión que si no fuera por Niall, quizás, ahora mismo estarías sumida en una locura constante, queriendo salir de ella, luchando con todas tus fuerzas, pero aun así resultaría en vano. Hasta que una mano fuerte agarró la tuya y te empujó hacia la libertad. La mano de tu héroe, Niall.

Tu: Encontré la felicidad en él.
Tp: ¿No te da miedo?
Tu: Mucho - Asentiste.

Te parecía increíble tener esta conversación con tu padre, aunque si eso le reconfortaba lo harías.

Tu: Me da mucho miedo, pero no le puedo dejar ir.
Tp: Como yo con tu madre y cuando la perdí... - Le interrumpiste.
Tu: No la has perdido, ella sigue siendo parte de ti y de mi.

Él se movió en la silla acomodándose.

Tp: Tu operación sería algo que me haría feliz, lo sabes.

Respiraste hondo.

Tu: Lo sé.
Tp: ¿Te quedas hoy? - Más bien no parecía una pregunta con el tono de voz que puso, pareció una orden.
Tu: ¿Aquí? ¿Hoy? ¿Sin él? ¿Por qué? - Preguntaste con la máxima intranquilidad.
Tp: Me lo debes - Volvió el señor hostil.

Asentiste mientras abrías la puerta.

Tp: ¿Dónde vas?
Tu: A despedirme de él por lo menos, ¿o acaso no puedo?
Tp: ____.

Te paraste en seco y te volviste hacia él con una expresión algo perezosa.

Tu: ¿Si?
Tp: ¿E-es oficial?
Tu: Lo es, es mio - Confirmaste - Y yo suya - Murmuraste mientras que salías por la puerta principal.

Caminaste hacia Niall que salió del coche nada más verte. Corriste hacia él y le abrazaste.

Niall: ¿Que tal, pequeña? - Besó tu cabeza.

Te separaste lo suficiente de su agarre como para poder verle esos perfectos ojos.

Tu: Tengo todos los huesos en su sitio, eso es buena señal.

Intentaste que se riera, pero no funcionó, en vez de eso frunció el ceño.

Niall: Eso no es algo con lo que me guste bromear - Murmuró.
Tu: Ups - Pensaste.
Niall: Bueno, vayámonos.

Te mordiste el labio parando a Niall en el sitio.

Tu: A-ah, mi padre quiere que me quede...
Niall: ¿En serio? - Su desilusión se hizo notar a través de sus ojos caídos.

Te parecía como un niño pequeño en aquel momento, un niño pequeño desilusionado.

Tu: Eh mi vida - alzaste su cara entre tus dedos -. Solo por esta noche, mañana seré toda tuya.
Niall: ¿Toda mía? - Su desilusión se borró de su cara. Hola sonrisa pícara -. Eso suena muy bien.
Tu: Mañana podré tomarte la revancha, tomate esta noche para descansar - Acercaste tus labios a los suyos.
Niall: ¿Crees que voy a pegar ojo con eso?
Tu: Ni yo tampoco, voy a echar de menos como me abrazas al dormir.

Él inclinó sus labios a los tuyos y los junto perdiéndoos en un beso del cual no querías dejar.

***

- Eres una pesada que lo sepas.

Te reías con las ocurrencias de Ali.

- Me da igual, voy a ir a verte, llevo mucho tiempo sin poder hablar contigo como es debido. 

Ali se desahoga por la otra línea telefónica, te había llamado unas cuantas veces, pero al tener el móvil sin batería no lo pudiste atender. Te habías tumbado en la cama mirando al techo de tu habitación imaginando que estaría haciendo Niall en estos momento ¿Estará comiendo? ¿Estará viendo la tele? ¿Estará durmiendo? ¿Estará duchándose? Tu último pensamiento fue demasiado detallado en tu mente, te imaginabas el cuerpo desnudo de Niall, cayéndole agua por todo su ser y abrasándole la piel. Tu cabeza iba a mil por hora. 

- ¿____? ¿____ estás ahí? - Tu amiga te alertó.
- O-oh, si, si, perdona - Borraste tus pensamientos sucios - ¿Qué?
- Te decía que si ya se lo habías dicho a Niall.
- ¿Decir el qué? 
- Lo de tu operación.

«¡Mierda!» Te incorporaste de un salto, no se lo habías dicho y el tiempo estaba agotándose. ¿Qué ibas a hacer? ¿Presentarte el día de la operación en casa de Niall y decirle «Ey, Niall, hoy me operan, por si te interesa o algo, ah» No, no podías hacer eso ¿Y si no se lo decías? No... tampoco... sabías como le molestaba que le mintieras... estabas en una callejón sin salida y la única manera de salir de ahí era diciéndoselo a Niall.

- Si - Mentiste - Se lo he dicho. 

[POR FAVOR, COMENTAD QUE OS HA PARECIDO EL CAPÍTULO AQUÍ O EN @BACKFORBRITISH ES MUY IMPORTANTE. GRACIAS POR LEERLO]

martes, 13 de agosto de 2013

Hear Me - Capítulo 35

Sentías el bombardeo de algo contra tu mano derecha, bombardeaba a un ritmo suave, lento, pero a la vez rápido. Sentías como el pecho de Niall bajaba y subía, notabas su agarre en tu espalda uniéndote a él, vuestras extremidades entrecruzadas, sintiéndoos parte el uno del otro. Un leve suspiro en forma de sonrisa salpicó tu rostro. Niall parecía un ángel durmiendo, sus pestañas largas rozando la parte superior sus mejillas, esas pequeñas marcas sonrojadas en sus pómulos y por la parte final de la mandíbula resaltando de su blanca tez, sus delgados labios entreabiertos dejando pasar el aire lentamente hacia sus pulmones, e igualmente, dejándolo salir. Es el hombre más hermoso que jamás habías conocido y a dios gracias, que ese hombre era tuyo. Cerraste suavemente tu mano derecha, sobre su pecho, en una caricia. Ibas repasando la linea de su pecho con tus uñas, arañando lentamente su tonificado vientre hasta llegar a linea de sus boxers, volviste a subir hacia su cuello y reposaste tu mano en el vértice conde se unían su hombro y su cuello. Viste a Niall abriendo los ojos casi como si le costara demasiado abrirlos. Sus celestes ojos resaltaban a través de sus claras pestañas, desde tu punto de vista, aquellos ojos eran demasiado hermosos para ser parte de alguien humano. Levantaste la cabeza y besaste su pecho. Posaste tu barbilla en él y con tu mano derecha volviste a acariciar las partes anteriormente recorridas sin dejar de mirarle a los ojos, cuales estaban fijados en ti.

Tu: ¿Te desperté? - Sonreíste.

Niall se movió para ponerse a tu altura, reposando su peso de lado y sujetándose la cabeza con su mano izquierda. Al moverse te destapó la parte superior sin querer, dejando tu pecho al descubierto. Un rubor se apoderó de tus mejillas mientras ibas cogiendo la sábana para volverte a tapar. Niall no perdía detalle de tus actos. 

Niall: ¿Por qué te tapas? A mi no me importa verlos - Alzó una mano hacia tu vientre. 

Te reíste de su comentario.

Tu: Pero yo me siento incómoda Niall. 
Niall: ¿Por? - Frunció el ceño interrogante. 
Tu: Digamos que no estoy acostumbrada a enseñarlos. 
Niall: ¿Y qué pasó antes? 

Te volviste hacia su lado reteniendo con fuerza la tela en tu pecho para no dar otra escena. 

Tu: ¿Antes? - Ahora eras tú la del ceño fruncido.
Niall: Si, cuando te quitaste el sujetador tu sola, me dejaste fascinado - Su perfecta sonrisa volvió a su cara.

Atrapaste tu labio inferior para no reírte y te tapaste con la sábana. Estabas pasando mucha vergüenza. Sentiste el peso de una mano bajando la sábana de tu cabeza. 

Niall: Te he dicho que no te tapes la cara - Te susurró muy cerca -. Conmigo no tienes que sentir vergüenza - Acercó sus labios a los tuyos.

Su imponente mirada fija en ti eran una distracción para quitar aquella tela de tus manos y bajarla. Lentamente te soltabas el labio inferior, estabas siguiendo la delgada línea de sus labios, tan deseables y tan excitantes.

Niall: Yo te deseo, de todas las maneras posibles.

Dejaste de respirar por unos instantes, su declaración te había dejado atónita. Sentiste sus labios en los tuyos, abriendo y cerrándose, obligándote a seguir su paso. Su lengua contactando con la tuya como queriéndose enredar, vuestra respiración intensa en la boca del otro. De repente notaste como Niall tiró hacia abajo la sábana cayéndote por encima de tus rodillas. Sus besos se hacían más fuertes. Alzó una mano hacia tu pecho izquierdo y lo masajeó entre sus dedos con fuerza provocando que soltaras un gemido ahogado en la boca de Niall. Tu espalda se arqueó ante su toque en tu pezón duro. 

Niall: Mmm otro punto débil - Jadeó.

Él bajó dándote besos húmedos hasta tu pecho y lo mordió por la parte de arriba, arañaste el colchón antes de levantar una mano y clavar las uñas al cabecero de la cama. Gemidos rotos salían de tu boca, estabas muerta de la excitación, jamás te habían tocado ahí, y por supuesto, de esa manera tampoco. Tus rodillas subían y bajan involuntariamente, tu cuerpo se arqueaba ante su tacto. 

Niall: Quédate quieta - Gruñó.

Pasó una pierna por medio de las tuyas aprisionándote debajo de él. Sentiste como su miembro casi erecto rozaba en la parte superior de tu muslo. Seguías retorciéndote sumida en sus manos, tus gemidos resonaban por la habitación. Notabas como su hábil lengua recorría tu pezón derecho, provocando un placer del cual jamás habías imaginado sentir de esa manera. Su mano derecha recorriendote el vientre hasta llegar a tu entrepierna y masajeando la parte superior, estabas mojada de tanta excitación. 
Dejaste de notar el agarre de Niall en tus pechos, pero su pierna aún estaba encima de ti. Veías como respiraba pesadamente por encima de ti, las venas de sus brazos se hacían notar mientras que apoyaba sus manos a los lados de tu pecho. 
Suspiró fuerte y bajó su cara hacia tus labios. 

Niall: Ha sido más difícil mantenerte quieta que quitarte la sábana - Se rió.
Tu: Mmm... - Respirabas con dificultad -. No vale... me has... distraído.
Niall: Y lo volvería a hacer. 

Subiste tus manos hacia su pechó y lo golpeaste con suavidad, pero aún así Niall se quejó de broma, no pudiste retener tu risa, no te podías enfadar con él ¿Cómo ibas a hacer tal cosa? Es tu debilidad. 

Tu: Eres un tonto bastardo - Le desafiaste bromeando. 
Niall: El mismo que casi te lleva al orgasmo con tan solo tocarte. 

Le empujaste haciendo que se cayera a tu derecha y te subiste en él apoyando las manos en su pecho, su mirada pícara era lo más sexy del mundo. 

Tu: ¿Y por qué te has parado? - Susurraste. 

Él levantó una ceja.

Niall: ¿Acaso quieres seguir? 
Tu: Antes te pedí un segundo asalto. 
Niall: ¿Me vas a dar la revancha?

La conversación giró en un tono demasiado serio, no se apreciaban tonos graciosos, más bien estabais seduciendoos el uno al otro por la voz.

Tu: Si - Le respondiste. 
Niall: ¿Piensas que me vas a ganar? 
Tu: ¿Por qué no? 
Niall: Atrévete. 
Tu: Estoy desnuda sobre ti - ralentizaste tu tono -. Y no tengo vergüenza.

Niall intentó ocultar una sonrisa, pero no pudo. 

Niall: ¿Ya no te da vergüenza? 
Tu: Alguien me ha dicho que me desea, de todas las maneras posibles y me lo ha demostrado.
Niall: Ese alguien debe de quererte. 
Tu: Y tu no sabes cuanto amo yo a ese alguien - Rozaste su punta de la nariz con la tuya. 

Te perdías en su mirada, sus celestes ojos eran suficiente para evadirte de todo a tu al rededor. Tan solo él, eso es lo único que necesitabas para llegar a saborear esa felicidad extrema. 
Niall se incorporó haciendo que te sentaras el él.

Niall: En mi vida pasada debí de ser un héroe o algo, ya que no comprendo que hice para merecerte - Su abrazo se alojó en tu espalda uniéndote a él.
Tu: Soy yo Niall, yo soy la que no comprende como puedo estar abrazada a ti, es absurdo, toda mi vida soñé contigo y ahora te tengo entre mis brazos, no llegas a comprender lo subreal que es todo esto para mi.

Sentiste el toque de sus labios en tu pecho. 

Tu: Unas horas antes... unas horas... - Tu voz se congelaba -. Yo estaba escuchándoos. 

Niall paró de besarte y rápidamente capturó tu mirada. 

Tu: En el viaje de ida a mi audición estaba hablando con mi madre mientras que tenía puesta en reproducción More Than This - Frunciste el ceño mientras que mirabas hacia otro lado -. Me encantaba oír tu solo en mis cascos, tu voz era... b-bueno, es, realmente la mejor voz que he escuchado nunca - Apretabas los puños en los brazos del -. Mi madre me decía que cantabas muy bien, que eras muy lindo - Sonreíste volviendo tu vista a Niall -. Le dije que eras para mi... ¿sabes lo que dijo ella? 
Niall: ¿Qué? - Estaba atento a tus palabras, no perdía detalles.
Tu: Me dijo ''No te ilusiones, ya encontrarás a alguien que te haga tan feliz como lo hace él''.

Niall te abrazó con más fuerza al oír esas palabras, casi parecía por su expresión que tenía miedo. 

Tu: ¿Sabes lo que le dije yo? ''Yo no quiero a alguien como él, yo le quiero a él'' - Abrazaste a Niall posando tu frente en la base de su cuello, dejando caer tu pelo sobre su hombro - Luego cogí mis cascos y volví a reproducir la canción, pero no entera, simplemente tu solo. 
Niall: Dios - Te apretó fuerte, dándote amor en ese abrazo.
Tu: Por eso cuando te vi plantado en mi casa pensé que era una puta broma, una broma pesada. 

Os quedasteis en silencio por unos cuantos minutos, abrazados, tan solo sintiendo el calor de vuestros cuerpos desnudos haciendo contacto con el otro. 

Niall: Estaba sentado en una cafetería, con los demás chicos, cuando te vi, en ese instante supe que tendrías que ser mía. 

Te separaste del para mirarle a la cara. 

Niall: Te perdí de vista, pero luego te volví a encontrar. Me obsesioné de tal manera contigo que me asustaba. 
Tu: ¿En serio? - Tus ojos se abrían por la sorpresa.
Niall: Y aún me sigue asustando - Susurró -. Pero... cuando te vi de nuevo supe que era mi oportunidad para saber por qué me hacías sentir así. 

Niall se estaba abriendo como nunca antes lo había hecho, te estaba demostrando como se sentía, ni en mil años te hubieras imaginado que él te contaría todo eso sin tu antes haberle comido el coco para que te lo contara. 

Niall: Tu no sabes... no creo que sepas... hasta el punto que me tienes loco por ti - Esas tres ultimas palabras se clavaron en ti -. ¿Recuerdas cuando te dije ''Nunca me fui''?

Claro que lo recordabas, te morías por saber a que se refería con eso. Asentiste nerviosa con la mirada.

Niall: Cuando me dejaste, yo no me fui.
Tu: ¿Cómo?

Tus manos se desplegaron en sus bíceps, abriéndose camino hacia su cuello para entrecruzar tus dedos detrás del.

Niall: Dijiste que era lo mejor, pero tu no estabas bien, yo sabía que no. Te veía cada día. 
Tu: Espera, más despacio ¿me espiabas? 
Niall: Calificalo como quieras - Prosiguió -. Lo único que hacía era pensar en ti, ir a verte a los ensayos, tod... - Le interrumpiste. 
Tu: Cuando subí al escenario, cuando te volví a ver, tu estabas ahí... - Le miraste con intriga.
Niall: Estaba en el auditorio para ver a un coordinador nuevo que nos enseñaría parte del nuevo escenario, le dejé plantado, fue una mera escusa para ir a verte y mi sorpresa fue verte ahí. 

Tu corazón iba a mil por hora ¿Cómo podías asumir tanta información de golpe? Estabas mentalmente exhausta. 

Tu: Niall... 
Niall: No me puedo ir de tu lado ¿No lo comprendes? Cuando estoy lejos de ti tan solo pienso en volver a verte y cuando estoy contigo tan solo pienso en retenerte lo más cerca posible. 

Intentabas calmarte, tus nervios y tu corazón a mil por hora iban a terminar contigo de un momento a otro, Niall no se había ido, literalmente, desde que te vio tan solo pensó en ti, esto superaba tus limites. 

Niall: Asusta ¿Verdad? - Sus ojos celestes intensos se fijaron en los tuyos. 

Respiraste hondo, te moviste más cerca del rozando su miembro y haciéndole retener un gruñido en su garganta. Retuviste esa mirada entre tus ojos, su cabeza trabajando a mil por hora esperaba tu respuesta. 

Tu: Estas loco, Horan - Te reíste -. Y yo loca por ti. 

Besaste a Niall mientras que os tumbabais de nuevo sobre el colchón. 
Quizás esta intensidad no era buena para ninguno de los dos, aunque eso no os importaba, os amabais, pasara lo que pasara, él te lo había demostrado, y tu lo habías vivido en tu propio ser.

***


Niall estaba haciendo zapping en la tele, tu estabas tumbada a su lado, reposando la cabeza en su hombro mientras que con su brazo te cubría por la espalda, tu pierna se había alojado encima de su cadera y la otra se liaba entre las piernas de tu chico. Mientras él se perdía en los anuncios de la televisión tu cabeza pensaba en tu padre, en como estaría. Sabías perfectamente lo loco que se podía poner de un momento a otro, pero en el fondo sabías que tu padre no era una mala persona, le querías y no podías evitar sentir ese sentimiento de culpa que se apoderaba de ti al pensar en que le habías dejado solo, sin nadie, como la última vez. Te sumergiste en el abrazo de Niall hundiéndote aun más en él. Su olor inundó tu ser, su aroma era una de tus favoritos, junto a la de tu madre.

Niall: ____ ¿estás bien? - Movió su brazo detrás de tu espalda arriba y abajo.
Tu: ¿Um? - Levantaste la cabeza para mirarle.
Niall: Qué si estas bien.

Mordiste tu labio inferior involuntariamente, no querías preocupar a Niall con tus problemas, pero no le ibas a mentir ya que sabías cuanto le molestaba.

Tu: E-es mi padre Niall.

Niall se movió en el sofá para tener una percepción mejor de tus rasgos consumidos por la preocupación.

Niall: ¿Qué pasa?

Respiraste profundamente. Tu cabeza se inclinó hacia sus ojos intrigados.

Tu: Nos peleamos, fue una de esas peleas en las que no quieres estar, me daba miedo Niall, miedo de que me pudiera hacer algo.
Niall: ¿Algo? ¿Algo como qué? - Los rasgos de su cara se iban endureciendo poco a poco.

Te aclaraste la garganta mientras que te removías inquieta en el sitio, era un tema delicado, jamás habías hablado de esto a nadie, excepto a Ali, tu amiga era demasiado persuasiva, llegaba a un punto casi  irritable, así que para mantenerla callada decidiste contarle los acontecimientos vividos junto a tu padre. Al contrario de Niall, no era tan persuasivo, o al menos, en este tema no.

Tu: Cuando de dije que no salieras del coche cuando me llevaste a casa no fue por gusto, sino por mi padre.

Niall observaba como tus labios se movían con el ceño fruncido.

Tu: Entré en casa y mi padre empezó a chillarme, creía que era una de esas peleas tontas... pero se nos fue de las manos.
Niall: ¿Se os fue de las manos? - El tono  de su voz sobrepasó su normalidad, empezaba a endurecerse -. ¿Acaso te pegó? - Sus ojos fueron clavados en ti.

Negaste nerviosa con la cabeza a la vez que inspirabas por tu boca abierta.

Tu: No, no, Niall, no...  o al menos... no le dio tiempo, no lo sé - Arrugaste su camisa en tu mano izquierda -. Le contesté mal y me fui corriendo a mi habitación, él me siguió, pero cerré la puerta con el pestillo, empezó a aporrear la puerta... y-yo estaba muy asustada.

Niall se giró hacia ti y te abrazó con fuerza, te retuvo la cabeza contra su pecho mientras dejaba un beso en tu coronilla. Abrazabas su cuerpo, era el remedio perfecto para todos tus males.

Tu: Quiero ir a verle, quiero saber que está bien.
Niall: ¿Cuando?
Tu: Ahora - Susurraste.

[POR FAVOR, COMENTAD QUE OS HA PARECIDO EL CAPÍTULO AQUÍ O EN @BACKFORBRITISH ES MUY IMPORTANTE. GRACIAS POR LEERLO]

sábado, 10 de agosto de 2013

Hear Me - Capítulo 34


Niall se quedó perplejo ante tu petición, notabas su sonrisa creciendo en su cara a medida que apartaba la mejilla de tu cuello.

Niall: ¿No será una broma de las suyas, verdad? - Te cogió por la cintura pegándote a él.

Jadeaste al sentir su erección rozando en tu vientre. Un pequeño nudo se clavó en tu pecho, dios, estabas tan excitada.
Negaste con la cabeza ante su pregunta, le querías y le querías ahora. Querías sentirle como lo hiciste una vez, pero sin miedo, sin vergüenza, ya que estabas completamente segura de tu amor hacia Niall, estabas enamorada del y se lo ibas a demostrar. Él entrecruzó vuestros dedos y te llevó hacia el dormitorio dándote de vez en cuando besos castos. Te deshiciste de su agarre para entrar en la habitación, él cerró la puerta y se apoyó en ella mirándote detenidamente, quizás estaba asegurándose de que lo querías hacer y que no te ibas a echar atrás. Cosa que no ibas a hacer. Le tendiste una mano y la aceptó con una sonrisa, acercó tus nudillos a sus labios y los besó sin dejar de mirarte a los ojos, sentías como sus celestes ojos se intensificaban con deseo y excitación, veías como te deseaba y sentías con sus besos cuanto te deseaba. Continuó con su camino de besos hasta la muñeca, ahuecaste tu mano en su mejilla y te acercaste a Niall para besarle. Rozaste tus labios con los suyos, los sentías tan suaves. Él te dio un beso en tu labio inferior que terminó en un leve mordisco excitante, un gemido salió de tu boca al instante. Bajó sus manos hasta tu vientre y las metió por debajo de la tela celeste que te cubría la parte de arriba. Te cortaba la respiración sentir su tacto. Niall subió las manos en una caricia arrastrando la tela hacia arriba arrugada en sus muñecas, sentías como tu piel se ponía de punta.

Niall: No sabes lo mucho que te deseo - Jadeo entre besos.

Levantaste tus brazos para que Niall te pudiera sacar la camisa, la tiró al suelo sin dejar de mirar la parte que ya no estaba cubierta, esta vez no sentías vergüenza, más bien te sentías deseada, tanto que con una sola mirada, Niall, hizo que el nudo de tu pecho tirara dándote un placer agudo. Se volvió a acercar a ti, posó sus manos a los dos lados de tu cintura, se agachó hasta llegar a tu pecho y lo colmó de besos, sus labios iban de un pecho al otro, estremeciendo cada centímetro de tu piel. Tus manos posadas en los hombros de tu chico subieron hasta su coronilla volviendo a enredar tus dedos en su pelo y tirando de él hacia atrás.

Tu: Ah - Gemiste cuando mordió una parte sensible de tu pecho.

Decir que estabas excitada no hacía referencia a lo que estabas sintiendo en ese momento por las caricias de Niall, era algo mil veces mejor. Él se arrodilló ante ti, deslizaba la lengua por tu vientre mezclandolo con mordiscos leves. Aún sostenías la cabeza de Niall entre tus manos cuando notaste que se echó hacia tras y levantó la vista uniendo sus ojos llenos de excitación con los tuyos. Alzó sus manos hasta donde tenías alojadas las tuyas, en su coronilla y las arrastró hasta la hebilla de tu cinturón.

Niall: Quitatelo.

Mojaste tus labios y retuviste el inferior entre tus dientes. Tus manos temblorosas se apoderaron de la hebilla y la desabrocharon, él no perdía detalle alguno de tu mirada. Cuando ibas a quitarte el botón del pantalón Niall posó sus manos en las tuyas y las alejó del lugar.

Niall: No, esto déjamelo a mi.

Asentiste con la respiración entre cortada. Sus manos recorrieron tus muslos, lo apretaba en sus manos con fuerza, lentamente subió los dedos por encima de tu ingle, lo que hizo que tus respiración se parara al completo. Desabrochó tu botón y posando sus dedos en tu parte sensible, bajó la cremallera, con una lentitud casi dolorosa por la excitación que estaba provocando en ti. Recorrió con sus manos tu cintura hasta llegar al final de la espalda e introdujo sus manos en el pantalón, sintiendo tu trasero entre sus manos, te acercó a él y bajó sus manos arrastrando el pantalón haca abajo. Te apoyaste en sus hombros y te sacaste el pantalón de tus pies. Estabas en ropa interior, casi desnuda, normalmente esto te hubiera dado demasiada vergüenza e incluso te hubiera dado mucho más por tener a alguien observando tu cuerpo y sobre todo, si ese alguien era  Niall, pero ahora todo era diferente. Sus manos se posaron en tus caderas, agarrando tus braguitas con fuerza, se inclinó hacia delante y posó su nariz justo arriba de tu entrepierna, cerraste los ojos mientras que te mordías el labio, no querías gemir. Sus labios besaban aquella zona de un lado para otro, pero sin tocar tu parte más sensible, era demasiado excitante verle así.

Tu: Sube, sube Niall, por favor - Jadeaste.

Niall siguió besandote, haciendo caso omiso a tus suplicas.

Niall: Mmm - Besó tu parte sensible haciendo que jadearas -. Obligame.

Estabas tan mojada en aquellos momentos. Agarraste la cabeza de Niall por detrás y la separaste de ti obligandole a levantar la cabeza y a mirarte a los ojos. Andaste hacia atrás lentamente, dando tiempo a Niall para que se incorporara y te siguiera. Notaste los bordes de la cama rozando en tus gemelos, él se acercó, se sentó a tu lado y te estiró de la mano para que te sentaras encima del. Dejasteis de besaros por un momento, os limitabais a miraros a los ojos, aunque tu le acariciabas el pelo, te encantaba hacerlo.

Tu: Estoy enamorada de ti, Niall - Susurraste sin dejar de mirarle a los ojos.

Él inspiró profundamente, apretó los ojos y los abrió pestañeando un par de veces, parecía que le costaba asumir tal frase, o quizás le costaba responderte con la misma. Estabas empezando a asustarte, le habías declarado tu amor y el no hacía otra cosa que respirar como si la vida le fuera en ello mientras que te miraba a los ojos.

Niall: T-te... te amo, te amo tanto... Dios, eres mía, de nadie más, mía - Su pecho subía y bajaba rápidamente.

Una felicidad inundó tu ser, una felicidad cual jamás habías experimentado, él te amaba, al igual que tu a él. Creías que en ese momento ibas a estallar en lágrimas de alegría y en gritos.

Tu: Tuya amor, soy tuya, siempre he sido tuya - Le besaste como nunca antes lo habías hecho.

En ese beso saboreaste el amor que Niall sentía por ti, esa sensación de tener a la persona por la cual darías tu vida enamorada de ti era la mejor sensación del mundo, eras demasiado feliz. Tu mano se apoderó de la camisa de Niall y se la sacaste con rapidez, querías sentir su piel en tu piel, su acelerado corazón latiendo fuerte contra su pecho mientras que vuestros besos se iban intensificando.

Niall: Sube - Te indicó.

Te apoyaste en Niall y te incorporaste, te pusiste de rodillas en el colchón, agarrándote a él para no caerte. Su toque se intensificó cuando rozó sus dedos en tu entrepierna, gemiste de placer.

Niall: Estas tan mojada - Te besó justo debajo del ombligo.

Apartó tu braguita con la mano derecha, apretaste sus hombros en tus manos. Subió la otra mano hasta su entrepierna y rozó el dedo índice en ella, el gesto te hizo estremecer. Apartaste las manos de los hombros de Niall y te quitaste el sujetador desesperadamente. Dejaste tus pechos justo en frente de la vista de Niall y volviste a posar tus manos en sus hombros, él estaba realmente atónito, no sabía de donde habías sacado esa valentía de repente, cosa que le encantaba. Volvió a rozar tu entrepierna más fuerte que la última vez e introdujo lentamente un dedo en ti. Estabas estallando en gemidos entrecortados por tu respiración. Lo metió hasta el fondo y lo giró.

Tu: A-ah... Dios - Gemías de placer.

Niall se mordía el labio inferior, estaba demasiado excitado en aquel momento. Sacó su dedo y lo volvió a meter. Metió un segundo dedo dentro de ti, tu boca se abría mientras que tus ojos se cerraban, la sensación era tan devastadora y tan excitante. Sacó sus dedos y los introdujo con fuerza entro de ti, gemiste con mucha fuerza arqueado tu espalda y sacando tus pechos. Sentiste vibrar el pecho de Niall en un gemido que apenas pudiste apreciar. Él volvió a bajar y a subir sus dedos dando pequeños círculos dentro de ti rápidamente, tus piernas se tensaban, se ponían rígidas y temblorosas ante su tacto, oh dios, estabas a punto de correrte en sus brazos.

Tu: Nial... pa-ra - Suplicabas entre jadeos.

Sacó sus dedos de tu cuerpo y le tumbaste en la cama. Le agarraste del pantalón y se lo sacaste con los boxers, no podías esperar más, le necesitabas dentro de ti. Casi podías sentir su sonrisa cuando tus ojos tentadores se fijaron en su prominente miembro. Te acercaste a él pero te paró.

Niall: ¿Sin condón? - Te miró interrogantemente divertido - Eres toda una salvaje.
Tu: Dios... ¿Dónde está? - Mirabas hacia la mesita de noche.
Niall: En mis pantalones.

Miraste hacia sus pantalones en el suelo, pero tu mirada se volvió a fijar en él.

Tu: Aún no me has explicado esa manía tuya de tener condones cada vez que estamos juntos - Te reíste.
Niall: Ve a por ellos nena, o te lo hago sin condones - Sus palabras fueron como una mecha para tu excitación.

¿Ve a por ellos? ¿Son más de uno? Corriste hacia sus pantalones y sacaste los condones ¡Tres! De repente un nudo dentro de ti se tensó, ¿acaso pretendía tenerte toda la noche en la cama?
Volviste a la cama y se los entregaste casi temblando por la excitación, él rasgó uno con los dientes y cuando lo iba a sacar le paraste. Te miraba confundido, no sabía que pasaba, hasta que tu mano se alzó hasta su miembro. Te inclinaste un poco y rodeaste su miembro con una mano, lo duro que estaba contrastaba con lo suave que era. Tragaste saliva involuntariamente. Niall te miraba con la boca entreabierta, respiraba con pesadez a medida que hacías círculos en su punta con tu dedo pulgar en su miembro. Pasaste la lengua por tu labio superior mientras que le dedicabas una mirada completamente sexy a Niall que le dejó con la respiración cortada. Te reíste por tus adentros, realmente te sentías poderosa en aquel instante. Él cerró los ojos e inclinó la cabeza hacia atrás cuando tu mano derecha empezó a subir y a bajar como Niall te había enseñado, con fuerza. Niall gemía de placer, no sabías que resultaría tan excitante darle placer de esta forma. Te inclinaste sobre su miembro y deslizaste la lengua por su punta, oíste un gemido ronco saliendo de la boca de Niall, esos gemidos te encantaban.

Niall: ____ deja... - No pudo terminar la frase, un gemido intenso se escapó de sus labios.

Sabías que estaba a punto de llegar a clímax, así que decidiste parar. Niall se quedó por unos segundos en la cama con los ojos cerrados, la respiración le iba a mil, lentamente te pusiste encima del, poniendo tus dos manos junto a su cabeza. Niall no habría los ojos, aunque tenía una sonrisa algo perezosa dibujada en su rostro. Rozaste su nariz con la punta de la tuya y dejaste un beso en sus labios.

Tu: ¿Estas bien? - Susurraste.

Niall se rió en un suspiro asintiendo con la cabeza y abriendo los ojos. El azul intenso de sus ojos te sorprendió, estaban colmados de excitación.

Niall: He estado a punto de correrme, creo que estoy muy bien - Sus labios te incitaban a besarlos, pero por alguna razón no lo hacías, sus ojos te hipnotizaban -. ¿Sabes una cosa?
Tu: ¿Qué? - Sonreíste.

Niall levantó un poco sus caderas, haciendo rozar la punta de su miembro en tus braguitas. Gemiste mordiéndote el labio. Su miembro erecto y duro por tus caricias calientes aclamaba sentirte y de una manera nueva. Niall subió las manos por tus muslos hasta tu cintura donde se sujetaban tus braguitas, las agarró y las deslizó por debajo de tus muslos pero se paró al llegar un poco antes de tus rodillas.

Niall: Déjame hacerte el amor - Susurró.

Tu corazón latía frenéticamente dentro de tu pecho, estabas preparada, si, pero eso no quitaba el miedo que sentías. Agitaste tu cabeza para despejarte de esos pensamientos, sin miedos, totalmente nueva. Era la primera vez que sentías que podías conectar con una persona en ese sentido tan intimo, eso fue bastante para quitar todas las dudas de la cabeza. Sonreíste con felicidad bajando la cabeza hacia el oído de Niall.

Tu: Hazme el amor.

Te incorporaste un poco para que Niall te pudiera sacar del todo las braguitas. Te sentaste encima de sus muslos mientras que veías con nerviosismo como se ponía el condón. Cuando se lo terminó de poner alargó una mano hacia la tuya y entrecruzó vuestros dedos atrayéndote a él. Cogiste las sábanas y las pusiste por encima de ti, que a la vez, cubrían a Niall.

Niall: Pon las manos en mi pecho.

Hiciste lo que él te pidió y las alojaste ahí. Sentiste el latido de su corazón en tu mano derecha, bombardeaba muy fuerte, recordaste cuando él te besó por primera vez, recordaste que te puso su mano en el, le sentías tan nervioso, tanto como ahora. Una sonrisa cruzó tu cara al tener ese flashback. Te incorporaste un poco para situarte justo arriba de Niall. Entreabriste la boca para poder respirar mejor. Niall alargó una mano hacia su miembro y lo colocó. Su punta rozaba tu entrepierna. Te inclinaste sobre él, casi rendida por la excitación. Niall apretaba los labios en una fina línea, estaba igual de caliente que tu. Bajaste lentamente, gritando de placer al sentir como te dilataba el miembro. Ibas muy despacio, aun se sentía extrañamente raro ese incómodo placer. Se hundió muy profundo en ti. Apretabas tus manos en puños sobre el pecho de Niall, sentías como sus gemidos vibraban. Se quedó quieto durante unos segundos, asegurándose de que estabas bien.

Tu: Por... favor - Casi suplicabas entre jadeos.
Niall: ¿Estas bien? - Puso sus manos encima de las tuyas.
Tu: Mmm... - Asentiste con la cabeza.
Niall: ¿Puedo moverme?
Tu: Hazlo, por favor.

Despegó vuestro agarre, gemidos salieron de vuestros labios. Agarraste las manos de Niall entrecruzando vuestros dedos, eso te daba fuerzas, te hacia sentir segura.

Niall: ¿Recuerdas cuando te dije que yo llevaría el control hasta que tu estuvieras preparada?

Asentiste con la cabeza.

Niall: Eres la que está arriba, tú llevas el control.

Tus labios se despegaron por la sorpresa, no sabías si estarías preparada, ni siquiera sabías si lo harías bien.

Niall: Eh, eh, pequeña - Te miró a los ojos -. Yo te guiaré y después lo harás tú.
Tu: ¿Y si... - Niall se incorporó para tenerte tan cerca que capturaba tu aliento nervioso.
Niall: Confío en ti - Te besó.

Necesitabas tanto sus besos que te agarraste a él para que no dejara de besarte. Niall gimió al sentir que te movías, en ese momento sabías que estaba siendo demasiado paciente contigo, esta bien, ahora era tu turno, ahora tú eres la que llevaría el control. Separaste tus labios de los suyos y juntasteis vuestras frentes sudorosas. Bajaste a un ritmo lento pero se sentía delicioso, subiste al mismo ritmo. Niall gruñó en respuesta, eso te puso más. Decidiste bajar y subir de nuevo, él movía sus caderas, necesitaba aumentar el ritmo así que poco a poco ibas más deprisa. Capturabas la respiración caliente de Niall en tu boca.

Niall: Tu sola amor - Jadeó.

Se despegó de ti lentamente y cayó de espaldas al colchón gimiendo. Agarraste sus biceps fuertes y empezaste con tu movimiento aumentado. Notabas como rozaba tus paredes íntimas sin parar, era una sensación estremecedora. Tus músculos se tensaban bajo esa sensación abrumadora. Niall posó descaradamente su mano en vuestra unión y rozó con sus dedos tu sensibilidad. Soltaste un grito seductor, el tacto te había hecho estremecer demasiado. Aumentaste tu ritmo clavando las uñas en los bíceps de Niall a la vez que él subía sus caderas para disminuir el tiempo que os separaba. Te desmoronabas en gemidos de placer, todo era demasiado para ti, estabas llegando al clímax y sabías que él también por como su respiración irregular se alojaba en su garganta para salir con dificultad ante su boca entreabierta. Sonidos rotos caían de la boca de Niall. El estaba destrozando tus caderas y no te importaba, ya que os estabais dando el mayor placer que habíais experimentado juntos. Maldijo mordiéndose el labio mientras que te miraba a los ojos. Seguía haciendo pequeños círculos en tu sensibilidad, sabías que lo hacia a posta para que te corrieras a la misma vez que él y estaba funcionando. Notaste un grito más fuerte de lo normal en él cuando te apretó fuerte.

Niall: Oh dios - Gimió.

Dejaste de moverte cuando él solo aumentó el ritmo, dando fuertes embestidas, estaba acabando contigo, estaba llevándote al orgasmo, a la misma vez que él. En la ultima embestida paró. Gemiste cuando notaste a Niall liberándose en el condón, sus gemidos se hicieron más fuerte mientras que tu te movías deliciosamente y legabas al orgasmo. Te derrumbaste encima del, estabais exhaustos. Él te abrazó fuerte entre sus brazos y besó tu frente. Perdiste la noción del tiempo, estabais sumidos en caricias y besos.

Niall: ¿Cómo estás, pequeña?
Tu: Um - Respiraste profundamente -. Demasiado bien - Le abrazaste con fuerza -. ¿Y tú?
Niall: Joder... mejor que nunca.

Te resite y le besaste mordiéndole el labio inferior.

Niall: Mmm ¿Quieres un segundo asalto?

Te volviste a reír.

Tu: Posiblemente quiera uno - Tu boca se abrió en un bostezo.

Niall te abrazó con más fuerza, oliste su aroma, vivías con una tremenda debilidad al aroma de su cuerpo. Te subiste un poco más en su pecho desnudo para acomodarte.

Niall: Estoy enamorado de ti - susurró.
Tu: Mmm, dios - Inclinaste un poco la cabeza para besarle.

Después de los besos y las caricias caiste en un profundo sueño, la voz de Niall casi insonora para tus oídos de dejó adormilada.

[POR FAVOR, COMENTAD QUE OS HA PARECIDO EL CAPÍTULO AQUÍ O EN @BACKFORBRITISH ES MUY IMPORTANTE. GRACIAS POR LEERLO]

lunes, 5 de agosto de 2013

Hear Me - Capítulo 33

Tus manos temblorosas apretaban fuerte el móvil contra tu oreja, Niall había colgado hace tiempo, pero tú aún lo retenías ahí, sin saber por qué. Tu mirada estaba fija en aquella puerta blanca al otro lado de la habitación, tenías tanto miedo de que tu padre entrase e hiciera alguna locura de las suyas, sabías lo temperamental que podía llegar a ser él, de un momento a otro podría cambiar de ser el mejor hombre del mundo a un hombre que realmente te asustaba. El pestillo de la puerta estaba echado, eso te tranquilizaba, por lo menos si intentaba entrar tendría que romper el candado y sabías que él no tenía tanta fuerza como para eso.
Oías sus gritos desde afuera, gritaba tu nombre entre otras palabras de enfado.

Tp: ¿¡Es así como lo arreglas todo!? ¿¡Encerrándote en tu habitación y haciendo como que no existe nada más!? - Dio un golpe en la puerta que te hizo estremecer -. ¡Eres muy egoísta!

¿Egoísta? Empezabas a pensar que tu padre estaba loco. Habías venido desde Londres por él, para operarte, por él, para que no te separara de Niall, y te dice ''Egoísta'' ¿Acaso no se da cuenta de lo que dice? Te frustraba tanto no poder salir ahí fuera y decirle lo harta que estabas del, lo harta que estabas de estas situaciones, lo harta que estabas de que a la media hora se le pasara el enfado y fuera detrás de ti como si no hubiera pasado nada, estabas harta, estabas muy harta. Tiempo después dejaste de oir sus gritos, pensabas que se había ido, o por lo menos es lo que más deseabas en aquellos instantes. Lenta y sigilosamente fuiste hacia la puerta. Pegaste las manos y la oreja para saber si andaba detrás de ella, cosa algo estúpida, ya que no podías oír gran cosa. Tu mano palpó nerviosa el pestillo para quitarlo, rodaste hacia la derecha el pomo y lentamente abriste la puerta. Miraste por la pequeña apertura de tu puerta, nada, tu padre no estaba ahí. Tu corazón aumentó el ritmo a medida que abrías la puerta del todo, tus sentidos estaban totalmente activados. Respiraste profundamente al ver que en los cuartos de al lado tampoco estaba tu padre, pero aún seguías con esa corazonada de que no estabas completamente sola, aún te faltaba por mirar el piso de abajo. Sigilosamente bajaste los escalones clavando las uñas en la barandilla de lo tensa que estabas, agachaste tu cuerpo para mirar por el pasillo, comprobaste que no había nadie. Anduviste hasta la cocina cuando de repente un portazo detrás de ti hizo que saltaras del susto y pegases un chillido. Corriste hacia la cocina desesperadamente, entraste y aguantaste la puerta con tus manos temblorosas. Tu pecho subía y bajaba muy deprisa cuando notaste como empujaban la puerta para abrirla desde el otro lado. Gritabas que se fuera, lagrimas salían de tus ojos, estabas demasiado asustada. No pudiste más, te rendiste hacia aquella fuerza y caíste al suelo. Abrazaste tus rodillas mientras hundías tu cabeza en ellas. Te abrazó fuerte, su olor inundó tus sentidos.

Tu: Niall... - Articulaste.

Agarraste con fuerza su camisa para atraerle de nuevo a ti y abrazarle con todas tus fuerzas.

Niall: Tranquila pequeña - Te abrazó con más fuerza.
Tu: Ni-Niall, por favor - Tu angustia se vislumbraba a través de tu ser tembloroso.
Niall: Lo sé, te voy a sacar de aquí.

Niall te cogió en brazos, al estilo nupcial, y te llevó a su coche. Agarrabas con fuerza el cuello de Niall, con él te sentías tan segura. Te dejó en el asiento del copiloto y fue a dentro de la casa, a los pocos minutos salió de ella con tu mochila azul. Le viste cerrando la puerta y volviendo al coche. Te entregó la mochila mientras alargaba una mano hacia tu cinturón de seguridad, aprovechaste ese momento para darle un leve beso en su cuello, él te sonrió y te devolvió el beso en tus labios.

Tu: Me vas a tener que explicar... - Niall te interrumpió.
Niall: Igual que tú a mi - Puso el motor del coche en marcha.

Le sonreíste tímidamente. Viste como metió primera y arrancó el coche.
El camino fue largo, lleno de silencio en el coche, no porque hubiera tensión, sino porque ya tendríais tiempo suficiente para hablar, pero ahora no. Era media mañana cuando Niall te sacó de tu casa, tan solo habían pasado un cuarto de hora desde que salisteis. Habíais pasado hace tiempo el edificio tan lujoso al que él llamaba ''un simple apartamento'' ¿Dónde te estaría llevando? Tan solo se veían a los lados de la negra carretera un mar de bosques frondosos ocultando el cielo entre sus hojas verdes, te encantaba aquel paisaje, te daba tranquilidad y eso era lo que ahora mismo necesitabas, tranquilidad. Los arboles pasaban ante la ventana de tu asiento, figuras verdes se vislumbraban ante aquel cristal que veía pasar todo a gran velocidad. Siempre te ponías pensativa cuando ibas en coche mirando a la ventana, pero la mente no te dio nada para pensar cuando Niall puso su gran mano en tu muslo devolviendote de nuevo al mundo real.

Niall: ¿Estás bien? - Frotó su mano arriba y abajo de tu muslo.

Su tacto te hacía estremecer, habías encontrado un nuevo punto débil en tu cuerpo en aquel instante.

Tu: S-si, si.

Miraste su amplia sonrisa en su cara, sabía perfectamente lo que acababa de provocar en ti. Aun así no quitaba la mano, parecía que tenía destreza conduciendo con una sola mano.

Tu: ¿No vas a quitar la mano Horan? - Sugeriste con cierta excitación en tus palabras.
Niall: Si te molesta quítala tu.

Te mordiste el labio inferior reteniendo una sonrisa pícara. Miraste hacia el techo del coche, evitabas fijarte en aquella mano tentadora que se alojaba en tu muslo. Notabas como subía su mano sigilosamente acariciándote, cuando notaste su tacto en tu entrepierna te estremeciste cerrando las piernas de golpe. La risa de Niall resonó en todo el coche.

Tu: Serás idiota - Te reías.
Niall: No me has quitado la mano, así que pensé... - Su argumento se hizo pedazos entre risas cuando vio el rubor rojo de tus mejillas - Que linda te pones cuando te sonrojas.

Te tapaste la cara con las manos y negaste con la cabeza, Niall sacó la mano de tus piernas, te destapó la cara cogiéndote una mano y entrecruzando vuestros dedos. Te morías del amor cuando lo hacía.

Niall: No te tapes la cara, eres hermosa - Dijo mirando hacia la carretera.

Te moviste en tu asiento y te inclinaste hacia él para darle un sube beso en su cuello. Viste su sonrisa, su perfecta sonrisa, te encantaba las arrugas que se le formaban al rededor de la boca cuando sonreía.
Niall se adentró por un caminito de tierra, dejaste de ver la carretera principal por donde habíais venido, estabas totalmente perdida ¿Dónde estabais? Él paró el coche delante de una pequeña casa de madera, muy rural. Se veían los salientes de ladrillo salpicados por matorrales verdes del moho. La puerta grande y blanca en el centro con pequeñas ventanitas blancas, a juego con la puerta, al rededor. Niall se bajó y te abrió la puerta, te disponías a salir, pero viste que no tenías los zapatos.

Niall: ¿Qué pasa?

Sacaste los pies y los agitaste para indicarle que no te habías traído zapatos. Niall se acercó a ti y te volvió a coger en brazos, agarraste su cuello con ambas manos, te sorprendía la fuerza que Niall poseía.

Tu: Peso mucho Niall - Te disculpaste.
Niall: No digas bobadas - Seguía andando sin apenas esfuerzo -. Además, a mi me encanta.
Tu: ¿Te encanta?

Él se rió entre dientes.

Niall: Cogerte así, tenerte así de cerca - Te apretó contra su pecho.

Fijabas tus ojos en el movimiento de sus labios al hablar, te parecían tan tentadores, tan sexys. Te aferraste a Niall con más fuerza y te subiste un poco para besarle en sus perfectos labios. Él se separó para hablarte segundos después.

Niall: Las llaves están en el bolsillo de delante del pantalón, cógelas - Te besó por última vez.

Alargaste la mano hacia sus pantalones e introdujiste una mano en su bolsillo derecho, rebuscaste, pero no había nada. Alargaste la mano hacia el otro bolsillo, sin querer rozaste la entrepierna de Niall provocandole un gemido ronco.

Tu: Lo siento, lo siento - Sonreías algo sonrojada.

Él se mordió el labio inferior, parecía que esto le había excitado, cosa que en partes te alegró.

Niall: ¿No llegas?

Negaste con la cabeza.

Niall: Agárrate a mi cuello, fuerte - Hizo hincapié en la palabra ''fuerte''.

Hiciste lo que te ordenó y de un vuelco te puso contra la puerta. Cruzaste tus piernas por detrás de su cintura para no caerte. Mirabas como se hurgaba en el bolsillo izquierdo mientras sonreía, sabías que detrás de esa sonrisa había pensamientos de los cuales querías saber.

Niall: Me gusta esta postura - Habló como si te leyera la mente.

Arrugaste el ceño, no sabías a que se refería hasta el momento que te bajó del y viste su erección.

Tu: Oh - Susurraste.

Niall te dejó dentro de la casa mientras recogía las cosas del coche. La casa por dentro era preciosa, muy acogedora.

Tu: ¿Por qué me has traído aquí? - Fijaste la vista en él cerrando la puerta.

Dejó las maletas en el sofá y se acercó a ti.

Niall: Te prometí que un día nos iríamos lejos.

De repente un flashback inundó tu mente, recordabas como él te dijo que quería irse lejos, que quería irse a un lugar apartado de todos, menos de ti, también recordaste que le sugeriste ir al campo, supusiste que por eso estabais aquí.

Tu: Me hiciste caso con lo del campo, ah - Subiste tus manos hasta su cuello y enredaste tus dedos en su pelo.
Niall: Fue una buena idea - Te besó en el cuello.

Sentías sus labios subir y bajar por tu cuello en besos húmedos, pequeños jadeos salían de tu boca abierta. Los dientes de Niall rozaban tu cuello dándote un placer agudo, tus dedos tirando de su pelo hacia atrás, estremeciendole por aquel gesto.

Tu: Niall...

Él te dio un suave beso en la base de tu cuello y te miró.

Niall: Lo sé... Lo s - Le interrumpiste.
Tu: No, no lo sabes - Te reíste.

Te miró algo desconcertado. Te acercaste a su oído y le susurraste ''Quiero hacerte el amor''.


[POR FAVOR, COMENTAD QUE OS HA PARECIDO EL CAPÍTULO AQUÍ O EN @BACKFORBRITISH ES MUY IMPORTANTE. GRACIAS POR LEERLO]

Frobidden - Harry Styles Fanfiction.

Forbidden


''Cuanto más prohíbes algo, la tentación de probarlo, llega límites extremos''.




Próxima fanfic.

viernes, 2 de agosto de 2013

Hear Me - Capítulo 32

Tú cuerpo se congeló exactamente cuando pronunciaste esas dos palabras, tu pecho empezó a subir y a bajar a un ritmo más rápido de lo normal. Esperabas que Niall no se hubiera enterado de esas dos palabras. Él no decía nada, no se movía ¿qué le pasaba? Le habías declarado tu amor y estaba completamente paralizado. ¿Y si él no sentía lo mismo? No querías ni imaginarte lo que estaría pasando por su mente en esos momentos, los nervios y las dudas te nublaban el sentido, ¿acababas de decir que amabas a Niall? Si, lo acababas de decir. Lentamente subiste tu mirada hacia su cara con temor, no querías mirarle, no querías hacer nada, tan solo querías salir de ahí. Posaste tus ojos en sus labios, después por su nariz y por último en sus ojos cerrados por el sueño. Una leve risa salió de tu boca al pensar que él estaba dormido y que no se había enterado de nada, diste las gracias, no querías enfrentarte a él si no te amaba de la misma manera que tú lo hacías hacia él.
Se veía tan hermoso durmiendo, sus ojos cerrados dejando ver un hilito de pestañas negras descansar sobre lo alto de su mejillas ruborizadas aún por vuestros actos, sus labios cerrados sin ninguna expresión reteniendo el aire y soltándolo suavemente, su torso agrandándose y estrechándose por su profunda respiración. No podías retener las ganas de sonreír ante tal perfección. Lentamente te deshiciste de su abrasador abrazo, retirabas con cuidado tus pies de sus piernas, quitaste su brazo de tu cintura y rodaste con cuidado hacia el lado izquierdo levantándote de aquellas negras sabanas. Corriste en ropa interior al cuarto de baño y cerraste la puerta. En ese momento, Niall, abrió los ojos.

{Narra Niall}
Me quedé solo en la cama. Estaba completamente ido, mis pensamientos estaban en blanco, quizás porque no podía reaccionar ante lo que acababa de oír, ella me amaba. ¿Cómo se supone que tengo que reaccionar ante esto? He sido un cobarde, preferí hacerme el dormido, como si no hubiera pasado nada, a lo mejor es algo pasajero... esto que ella siente por mi a lo mejor es algo pasajero... y yo no quiero pronunciar esas palabras como si fueran como un saludo habitual, esas palabras significaban mucho para mi, jamás se las he dicho a nadie al que no tuviera ese sentimiento requerido para pronunciar las palabras... y si no se lo he dicho a ella ¿es porque no la quiero? Me incorporé en la cama como si alguien me hubiera clavado algo «¿No la quiero? ¿Qué estoy diciendo? Claro que... si... y-yo la quiero.» Pensé con la cabeza agachada, derrotado por la idea de no poder decirle que le amaba.
Oí como el grifo de la ducha se cerraba y corriendo me volví a tumbar y a hacerme el dormido. Sentí sus pasos de puntilla acercarse a mi.

Tu: N-Niall...

Su pelo mojado acariciaba mi espalda haciendo que mi piel se pusiera de punta. Abrí los ojos deseando encontrarme con los suyos. Estaba ahí, ante mi, con sus ojos oscuros mirándome, dedicándome su sonrisa, su pelo mojado caía ante sus hombros, realmente, parecía una diosa.

Niall: Eres hermosa - Susurré.

Ella me dedicó una sonrisa más grande dejando escapar una leve risa, me encantaba su risa nerviosa.

Tu: Niall... - Se quejó divertida cuando la cogí y la senté encima de mi.

Quería tenerla más cerca. Ella tenía una toalla reliada en su cuerpo, yo aún estaba desnudo. La retuve entre mis brazos mientras que se sentaba en mi regazo, parecía una niña pequeña, parecía tan adorable.

Tu: ¿Te desperté? - Me rozó con las yemas de sus dedos en mis labios.

Respiré hondo, la culpabilidad de no haberle dicho que la amaba me consumía.

Niall: A-ah... y-yo - Me ahogaba en mis palabras.

Ella inclinó la cabeza para darme un leve beso en mis labios.

Tu: Son las once de la noche, deberíamos dormir.
Niall: No quiero dormir - Le besé, mientras, con la mano derecha le bajaba la toalla de su pecho incitándola.

Retuve mi mano en su toalla entre los besos, dudaba si ella me dejaría bajársela. Me besaba, solo me besaba como si necesitara mi excitada respiración en su boca. Se la bajé de un tirón y ella se incorporó en mi rápidamente mientras que se la quitaba completamente. Mis uñas se clavaron en sus muslos, sus manos sujetaban mi cara contra la suya mientras enredábamos nuestras lenguas en un beso con demasiada excitación. Me levanté y la sujete contra mi cuerpo antes de volver a echarla en la cama y posicionarme encima de su hermoso cuerpo desnudo. No podía dejar de besarla, de acariciar su blanca piel, sus pechos, su vientre, todo su ser que aclamaba el mio. Levante una mano hasta su mandíbula y la separé de mi. El aire entró por mi boca a grandes bocanadas.

Niall: Parame, si no quieres hacerlo, porque yo no lo voy a hacer, yo no voy a poder parar por mi mismo - Dije torpemente entre mi tremenda excitación y mi respiración agitada.

Ella asintió con la cabeza y la inclinó para capturar mis labios de nuevo, pero no se lo permití, aún tenía su mandíbula sujetada en mi mano. Subí mi dedo índice hasta sus labios, ella lo beso y lo introduje lentamente en su boca. Noté como su lengua rozaba mi dedo unas cuantas de veces antes de que lo sacara de su boca.

Niall: Yo no voy a parar por mi mismo, te lo advierto.
Tu: Si no quiero... te-te pararé, lo sé - Decía torpemente.

La besé de nuevo, la quería distraer para que no se diese mucha cuenta de mis actos. Bajé mi mano hacia su muslo derecho y lo levante en una caricia por encima de mi. Ella estaba muy excitada en aquel momento, provocaba en mi lo mismo, nuestras pesadas respiraciones jugaban en nuestras bocas entre gemidos ahogados. Rocé la mano por encima de su entrepierna, se estremeció en el colchón, gimiendo en mi boca, haciendo que mi excitación llegase a sus niveles más altos.

Tu: Niall... para... no quiero - Despegó nuestros labios.

Yo no podía creer lo que estaba diciendo, no podía creer que no quisiera, estaba mintiéndome. Capturó mis muñecas y las elevó hacia los lados de su cabeza, sujetandomelas contra el colchón. Respiré profundamente, era su elección, yo la respetaría, aunque me jodiese.

Niall: Explícamelo.
Tu: Lo haré, te lo prometo, pero ahora no.

Se removió en la cama y yo la dejé escapar. Se levantó completamente desnuda de la cama, admiraba su lindo cuerpo recorrer la habitación hacia el armario. Estaba completamente embobado con el contoneo de sus caderas. Vi como cogía uno de mis boxers y se los ponía.

Niall: Vuélvete.

Sentí como dudaba, pero al cabo de unos segundos se volvió hacia mi lentamente sujetando sus manos por detrás de su espalda.

Niall: ¿Cómo te puedes ver tan sexy con mis boxers? - Le sonreí.
Tu: Quizás porque no tengo suje.

Me reí de su inesperado comentario.

Niall: Quizás.

Ella se volvió al armario y cogió una de mis camisetas de tirantes para ponérsela. De nuevo no la comprendía; me decía que no quería hacerlo, pero estaba demasiado excitada, a veces no me deja ni tocarla, pero otras se comportaba como si mi toque fuese lo único que le diese vida, otras veces no le gustaba provocar y otras veces, como esta, llevaba puesto mis boxers y una camiseta de tirantes con la que se le veían los pechos tan solo tapándole los pezones, de verdad que no la comprendía, pero quizás eso fuese una de las cosas que más me excitaban de ella. Con esto me refería a que era sorprendente.

Niall: Vuelve a la cama, pequeña.
Tu: Solo si te pones unos boxers - Se rió.
Niall: ¿No me prefieres así?

Se tapó la cara con la mano y se rió por detrás de ella, parecía una niña inocente, tan linda. Mi sonrisa fue lo único que le distrajo de mi comentario, se acercó a la cama y se tumbó a mi lado de la manera en la que estábamos antes.

Tu: Te prefiero de todos los modos, mientras que estés a mi lado, me da igual como estés.

La besé, no me pude resistir a tenerla de nuevo en mi. La sujeté fuerte entre mis brazos, quería sentirla cerca, quería sentir su respiración en mi, quería sentir que era mía, mía y de nadie más. Mi pequeña.

{Narras tú}
Suspiraste hondo. Abriste los ojos pesadamente, aún tenías sueño, pero lentamente se te iba quitando cuando admiraste la figura del hombre que tenías al lado. Te abrazaba fuerte entre sus brazos, aún dormido sentías la fuerza de sus brazos presionando tu espalda para que te acercaras a él cuando te disponías a moverte. Le diste un suave beso en la base del cuello.

Tu: Niall... - Intentaste despertarlo.

Él gruñó contra tu mano acariciándole la cara. Te reíste de su rabieta.

Tu: Son las once, me tengo que ir.
Niall: No, no te vas, te voy a secuestrar - Te tiró de nuevo a la cama.

No dejabas de reírte mientras que él se acomodaba en su pecho y lo usaba de almohada. Retuvo una mano en tu abdomen y pasó su pierna derecha por las tuyas. Te moviste con agilidad y de un salto te levantaste.

Tu: ¿Secuestrarme? - Te reías.

Niall se incorporó en la cama.

Niall: Ven aquí.

Tu: Ven tu - Le incitaste.

Niall se levantó y se dirigió al armario para coger unos boxers y un pantalón largo de un chandal. No dejabas de mirarle, estaba tan sexy.

Tu: ¿Te vas a quedar así?
Niall: Dijo la que intenta provocarme con esa camiseta.

Te reíste de espaldas mientras que salías de la habitación. Bajaste las escaleras y fuiste a la cocina a preparar algo para el desayuno. Abriste el frigorífico y pasaste tus dedos por los estantes para ver lo que Niall tenía, viste unos huevos y los cogiste. Pusiste una sartén al fuego y unas tostadas en la tostadora, le diste a la palanca hacia abajo y esperaste a que el timbre te avisara. Mientras tanto te pusiste a concionar los huevos. Sin darte cuenta, Niall, entró en la cocina y te sorprendió por detrás dándote un beso en tu hombro izquierdo.

Niall: Mmm, que bien huele.
Tu: ¿Tienes hambre? - Doblaste un poco la cabeza hacia la izquierda para hacerle hueco y que Niall se apoyara en tu hombro.
Niall: Ajá - Susurró -. Pero de ti - Te besó en el cuello haciendo que te estremecieras.

Le apartaste sonriendole. Te volviste para coger un plato y sacar los huevos, mientras Niall sacaba las tostadas y os disponíais a comer en la mesa del centro de la moderna cocina. Se sentó a tu lado moviendo una silla hasta el lado derecho de la mesa.

Niall: Huevos y tostadas, hoy es mi día de suerte.

¿Por qué no dejabas de reírte? Te encantaba su sentido del humor. Estabais hablando de todo, de sus conciertos, de tus clases de baile, de cosas disparatadas que Niall soltaba de vez en cuando. Teníais mucho en común, ya lo sabíais, pero cada vez que os sentabais y hablabais descubríais nuevas cosas el uno del otro, y eso te encantaba. Terminasteis de desayunar y fuiste a coger tu ropa en el cuarto de Niall mientras que él se duchaba. Un rubor se volvió a apoderar de ti cuando te pusiste tu camisa, recordaste como Niall te la había quitado la noche anterior, te venían recuerdos de vuestros actos, haciendo que el calor de tus mejillas aumentara.
Esperaste a Niall sentada en el sofá del salón. Era enorme, sus sofás de cuero en un rojo pasión te encantaban, los suelos negros y las paredes llenas de cuadros. Supiste desde el primer momento que Niall no era quien había elegido el diseño, solo había puesto unas guitarras a los lados y la psp al lado del televisor. Viste a Niall bajar las escaleras y te pusiste de pie.

Niall: ¿Nos vamos? - Te tendió una mano.
Tu: Si - Se la cogiste.

Niall entrelazó sus dedos en los tuyos y volviste a sentir ese calambre en tu pecho, sonreíste al instante y Niall capturó tus labios con los suyos.

Niall: Me gusta esa sonrisa.
Tu: Eres el responsable de ella.

Te sonrió. Os fuisteis del apartamento de Niall hacia tu casa. El camino fue silencioso, te encantaba mirar a través de la ventana y ver como las cosas pasaban a gran velocidad ante tus ojos, era tu tiempo de reflexión o simplemente de dejar la mente en blanco y que tus malos sentimientos se evadiesen por unos momentos al estar tan tranquila con el hombre al que amabas. Aparcó delante de tu casa, viste el coche de tu padre en la puerta y rápidamente paraste a Niall que disponía a salir de su asiento.

Tu: ¡Para! - Le cogiste y le llevaste dentro.
Niall: ¿Que? - Se asustó.

Miraste al coche de tu padre.

Tu: No salgas, quédate en el coche.
Niall: ¿Por qué?

Suspiraste.

Tu: Mi padre está en casa, no quiero que sepa que he estado fuera toda la noche... c-con un chico.
Niall: Pensaba que yo era algo más que un chico.

Le miraste desafiante, había dicho una gilipollez, de las gordas.

Tu: Sabes lo que significas para mi, Niall - Le fulminaste. -. No eres solo un chico, no lo he dicho así.

Él respiró hondo.

Niall: Lo sé - Te besó -. Tu también sabes lo que significas para mi ¿Verdad?

Tragaste saliva involuntariamente, no sabías lo que significabas para él, quizás te podías hacer una idea, pero querías oír de sus labios lo que significabas para él. Te limitaste a sonreír y le diste un beso de despedida. Saliste del coche y corriendo entraste en tu casa. Cerraste la puerta sigilosamente y de puntillas te dirigiste a tu habitación.

Tu padre: ¿Dónde has estado toda la noche? - Su tono de enfado te recorrió toda la espalda haciéndote estremecer.

Te diste la vuelta y le miraste. Aquellos ojos con los que tu padre te miraban no eran exactamente de protección, más bien de enfado y de los gordos.

Tu: A-ah... e-eh, yo he estado e-en... - No sabías mentir bien.
Tp: ¿Sabes? ¡Esta es la última vez, la última, que sales sin mi consentimiento! - Aumentó su tono de voz - ¿¡Te crees que tienes alguna clase de autoridad bajo mi techo!?
Tu: P-papa no me ch...
Tp: ¡No vas a salir de cuarto! ¡No te quiero ver fuera! - Te interrumpió.
Tu: ¿¡Cómo1?

Tus ganas de chillarle y de darle con algo en la cara iban en aumento ¿Cómo que no ibas a salir de tu cuarto? ¿Cuántos años se creía que tenías?

Tu: ¿¡Estás loco!? ¡No tengo cinco años! - Gruñiste mientras subías a tu habitación.
Tp: ¡No me chilles!
Tu: ¡Te chillo si me da la gana joder! - Diste un portazo.

Corriendo volcaste el bolso en tu cama, palpaste nerviosa buscando el móvil, sabías que tu padre en cualquier momento abriría la puerta de tu habitación y te sacaría a rastras para terminar el sermón. Sentías la linea muy débil por el otro lado, rezabas para que Niall te lo cogiera rápido. Tu corazón iba a salirse del pecho.

- ¿Diga? - Contestó Niall.
- N-Niall... p-por favor, sácame de aquí, por favor - Tu tono de voz temblaba. 

[POR FAVOR, COMENTAD QUE OS HA PARECIDO EL CAPÍTULO AQUÍ O EN @BACKFORBRITISH ES MUY IMPORTANTE. GRACIAS POR LEERLO]